Opinión
El Arte: un vuelo hacia la verdadera libertad
El arte, en su forma más pura, es la inspiración de la libertad. Nos libera de las jaulas que nosotros mismos construimos. Pero, ¿qué es la libertad? A menudo la confundimos con la simple comodidad de estar rodeados por quienes piensan como nosotros. Nos encerramos en un círculo de halagos fáciles, donde la coincidencia ideológica es la única moneda de cambio. Aparentamos ser intelectuales, nos jactamos de lo que leemos, pero en realidad, solo estamos repitiendo un eco. ¿Dónde queda el verdadero vuelo, el sano y libre, si nos negamos a escuchar a quien piensa diferente?
El arte de escribir, por ejemplo, debería ser una herramienta para desatar los nudos que atan nuestras mentes a dogmas e ideologías. Un verdadero artista no teme a la disidencia, sino que la abraza como una oportunidad de crecimiento. Cuando nos negamos a ese intercambio, estamos construyendo una jaula sin barrotes, una prisión de ideas donde la única verdad es la nuestra. Es una falsa libertad, una ilusión de seguridad que, en el fondo, solo nos vuelve más pequeños.
"Porque el arte no es un refugio, sino el vuelo mismo; y en ese vuelo está la única libertad que merece llamarse verdadera." Jorge Luis Borges
El cielo es de todos, y la tierra también. La crítica destructiva, la que solo busca desnudar al otro sin proponer nada a cambio, revela más sobre nuestras propias carencias que sobre las del otro. Nos esconde detrás de un escudo de soberbia, impidiendo que la luz del arte y la libertad nos alcancen. En cambio, cuando creamos, cuando nos atrevemos a compartir, a cuestionar y a volar, mostramos nuestras verdaderas alas, las que nos permiten elevarnos por encima de las mezquindades, las que nos llevan a la verdadera liberación de nuestro espíritu.
"La imposición de la unanimidad es la dictadura, la libertad comienza por la discrepancia". Jorge Luis Borges