COMERCIO ILEGAL
El contrabando se expande y golpea a pymes de todo el país
El contrabando dejó de ser un fenómeno circunscripto a las provincias fronterizas del norte argentino. Según advierten desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), se ha extendido hacia regiones como Mendoza, San Luis y La Pampa, afectando gravemente a la producción local y a miles de pequeñas y medianas empresas.
Este “golpe silencioso” se da en un contexto de dólar barato, importaciones récord y una fuerte desregulación del comercio exterior. El ingreso ilegal de productos se canaliza a través de pasos secundarios, servicios de courier clandestinos e incluso redes organizadas que utilizan camiones de gran porte y una logística aceitada.
“Hoy ingresan más productos ilegales que legales”, alertó Fabián Hryniewicz, director de la Comisión de Fronteras e Ilegalidad de CAME. Según explica, el contrabando afecta rubros clave como indumentaria, marroquinería, calzado, electrodomésticos, juguetes, alimentos, bebidas y cigarrillos. Los productos no solo compiten de forma desleal por precio, sino que, en muchos casos, no cumplen con normas básicas de seguridad.
Calzado, juguetes y riesgos ocultos
La Cámara de la Industria del Calzado (CIC) denunció operativos en Capital y el conurbano bonaerense donde se encontraron comercios con zapatillas importadas irregularmente, sin etiquetado ni registros oficiales. Se trata de mercadería proveniente de Chile, Perú o China, con marcas apócrifas y a precios imposibles de igualar por los fabricantes nacionales.
“La competencia es desleal, pero también estructural”, aseguró Horacio Moschetto, vocero de CIC. “Se pone en riesgo toda la cadena: diseñadores, operarios, talleres y comerciantes.”
La Cámara del Juguete también encendió las alarmas en la antesala del Día del Niño: estima que un 30% del mercado está compuesto por artículos ingresados por contrabando, vendidos en canales ilegales como ferias, redes sociales o e-commerce informal. Muchos de estos productos no tienen certificación, son peligrosos para los niños y escapan a cualquier control estatal.
Competencia fiscal y boomerang social
Además del tipo de cambio, CAME señala que la carga impositiva nacional termina de asfixiar a las pymes. “Los productos formales tienen un 38% de sobreprecio solo por costo fiscal. La competencia es completamente desigual”, indican desde la entidad.
Frente a este panorama, la propuesta es avanzar con medidas anticíclicas en zonas de frontera: cuando el tipo de cambio favorece el ingreso ilegal, subir los impuestos a los productos importados; cuando no, bajarlos a cero para fomentar el consumo formal.
Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) también encendieron las alertas: “El aumento de la informalidad representa un riesgo para los consumidores y una presión insostenible para el sector formal, ya castigado por una elevada presión tributaria.”
El fenómeno no solo afecta al entramado productivo: tiene consecuencias sociales profundas. Cierre de comercios, desempleo y caída del consumo interno son algunos de los efectos inmediatos. “Es un boomerang: cuando más se informaliza el comercio, más crece la desocupación”, concluyó Hryniewicz.
Las cámaras empresarias coinciden en que no alcanzan los operativos puntuales: piden una política integral que combine controles efectivos, simplificación tributaria y una firme defensa de la producción nacional.
Fuente: Ámbito