CONTROLES SANITARIOS
Bromatología municipal intensificó controles y capacitaciones durante el primer semestre
En los primeros siete meses de 2025, el área de Bromatología de la Municipalidad de Formosa, mantuvo un trabajo sostenido en materia de control sanitario, con especial atención en los sectores vinculados a la comercialización de alimentos, espacios recreativos y nocturnos.
Así lo explicó el director del área, Dr. Jorge Tarantino, en diálogo con La Otra Mirada de FM Espacios, donde repasó las principales acciones y desafíos enfrentados por el equipo técnico comunal.
Durante el receso invernal, el área no interrumpió sus tareas de fiscalización, particularmente en bares, boliches y locales gastronómicos. “Contamos con inspectores asignados desde jueves a domingo específicamente para el control en locales bailables”, explicó Tarantino.
En estos operativos se trabaja en articulación con fuerzas de seguridad para verificar la edad de los ingresantes, ya que el personal de Bromatología no está facultado legalmente para exigir documentos de identidad.
En relación a la venta de alimentos ambulantes, Tarantino remarcó que se exige permiso bromatológico y la presentación obligatoria del carnet de sanidad, requisito clave para garantizar condiciones mínimas de higiene. “Hemos rechazado solicitudes de carnet por detectar en los análisis de sangre una alta carga viral de sífilis, aún en personas que ya están bajo tratamiento médico. Es una medida preventiva para evitar cualquier tipo de riesgo sanitario”, explicó.
Actualmente, la provincia cuenta con 48 inspectores, con funciones diversas: desde el control de habilitaciones hasta inspecciones técnicas en comercios, gimnasios, supermercados, restaurantes y canchas de pádel. “El área más sensible sigue siendo la de almacenes y restaurantes, donde los alimentos vencidos o mal conservados son una preocupación constante. Hay un trabajo permanente en base a lo que marca el Código Alimentario Argentino, especialmente en lo que refiere a productos cárnicos”, sostuvo.
En este contexto, Tarantino detalló que se realizaron más de 500 actas de inspección en lo que va del año, y que entre 350 y 380 infracciones fueron labradas en comercios relacionados con la venta de alimentos. “No nos quedamos en la sanción: también ofrecemos capacitaciones gratuitas a los responsables de los establecimientos reincidentes, para que puedan corregir las irregularidades y evitar sanciones futuras”, señaló.
Por otra parte, el área también intervino ante denuncias por ruidos molestos en gimnasios y canchas deportivas, otro de los rubros en crecimiento y que demanda atención desde lo sanitario y lo ambiental.
Desde la Dirección de Bromatología destacaron que la clave es el trabajo interdisciplinario, técnico y preventivo, y recordaron que todas las personas que manipulen alimentos deben cumplir con las normativas sanitarias vigentes. “El objetivo final es siempre cuidar la salud pública”, concluyó el funcionario.