2025-06-27

Más de 24 mil jubilados en Formosa sobreviven con el haber mínimo y un bono congelado

En Argentina hay más de 6 millones de jubilados, y casi 5 millones son atendidos por el PAMI. Solo en Formosa, hay más de 51.000 jubilados y más de 45.000 reciben prestaciones del instituto.

Un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela las profundas consecuencias sociales y económicas que las políticas del actual gobierno nacional han generado en la provincia de Formosa, con efectos particularmente graves sobre los sectores más vulnerables, como jubilados y trabajadores del sector privado.

Según el informe, desde diciembre de 2023 se han adoptado medidas que implicaron un severo ajuste previsional y laboral, entre ellas el congelamiento del bono jubilatorio, la eliminación del refuerzo mensual para beneficiarios del PAMI y la quita del reintegro del IVA en consumos básicos. Todo esto, en un contexto de inflación sostenida y retracción del consumo.

Jubilaciones congeladas y pérdida millonaria para los adultos mayores

En Formosa, hay más de 51.000 jubilados, de los cuales más de 45.000 están afiliados al PAMI. El congelamiento del bono previsional en $70.000 desde marzo de 2024, sin actualización, significó una pérdida acumulada de $879.450 por beneficiario hasta junio de 2025. En términos agregados, para la provincia esto representa una merma de $21.116 millones que dejaron de ingresar al circuito económico local.

Este recorte no solo impacta directamente sobre los ingresos de un sector vulnerable, sino que también se traduce en una menor actividad económica en la provincia. Los jubilados de la mínima no tienen capacidad de ahorro: destinan la totalidad de sus ingresos al consumo básico, como alimentos, medicamentos y servicios. 

A ello se suma la eliminación del refuerzo mensual de $15.000 que percibían los jubilados que cobraban hasta un haber mínimo y medio, vigente hasta diciembre de 2023. Su supresión implicó una pérdida acumulada de $492.958 por persona y de $11.836 millones a nivel provincial.

Además, el informe señala que el retiro del reintegro del IVA para jubilados y pensionados —una medida que beneficiaba al 86,6% del universo previsional— impactó de forma directa en el consumo cotidiano de alimentos y medicamentos, al eliminar un alivio automático para quienes menos ganan.

Menos consumo, menos empleo

El ajuste no solo afectó a los jubilados. También se registró una fuerte caída del empleo registrado en el sector privado: entre noviembre de 2023 y marzo de 2025 se destruyeron 1.789 puestos de trabajo en Formosa, lo que representa una caída del 7,2%. Aunque hubo una leve recuperación a mediados de 2024, el empleo formal aún no alcanza los niveles previos al cambio de gestión nacional.

CEPA concluye que estas políticas han tenido un doble efecto negativo en Formosa: por un lado, recortan el poder adquisitivo de los adultos mayores y, por otro, reducen la demanda interna, lo que impacta directamente en la actividad económica y el mercado laboral provincial.

En un contexto donde los sectores más vulnerables destinan la totalidad de sus ingresos al consumo básico, el ajuste previsional y laboral no solo erosiona derechos adquiridos, sino que también debilita la economía local, afectando a comercios, servicios y empleos.

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