VIOLENCIA POLÍTICA
Grave agresión entre militantes en el ex Lote 111 durante la campaña
La campaña electoral en Formosa entró en una peligrosa zona roja. Ayer al mediodía, en el barrio Fray Salvador Gurrieri (ex Lote 111), un episodio de violencia política sacudió la jornada cuando dos sectores antagónicos se cruzaron en plena actividad proselitista. Lo que comenzó con gritos y acusaciones terminó con agresiones físicas y acusaciones cruzadas que volvieron a encender las redes sociales.
El sector representado por las diputadas provinciales Agostina Villagi y Carla Zaiser, junto a la diputada nacional Emilia Maciel, se encontraba compartiendo una locreada con vecinos del barrio. A escasos 200 metros, militantes del espacio de Marcelo Sosa se preparaban para repartir boletas.
Pese a que ambas actividades estaban planificadas por separado, el clima se tornó hostil cuando, según testigos, Villaggi realizó “una pasadita” frente al grupo de Sosa. En ese momento, se habría producido un cruce verbal con una de las mujeres de ese sector, que reaccionó con violencia.
Videos registrados por celulares muestran el instante en que la diputada provincial es agredida: fue empujada al barro, pateada y sufrió una lesión ocular por la acción directa de una de las militantes. Sus compañeras debieron intervenir para rescatarla, mientras denunciaban la pasividad de la policía, que estaba presente pero no intervino en el momento más crítico.
La violencia no terminó en las calles. En cuestión de minutos, las redes sociales se inundaron de videos editados y publicaciones con hashtags partidarios que intentaban presentar los hechos desde una perspectiva favorable a cada sector. Acusaciones de provocación, discriminación y agresión circularon con intensidad, alimentando la grieta y la intolerancia.
Desde su espacio, Marcelo Sosa, en diálogo con un medio afín, sostuvo que la reacción fue producto de una “provocación verbal y discriminatoria” por parte de la legisladora radical hacia una vecina del Lote 111.
A tan solo días de las elecciones legislativas del próximo 29 de junio, este episodio pone en evidencia los peligros de una campaña que reemplazó el debate de ideas por el agravio personal, y el diálogo político por el enfrentamiento físico.
En un país que luchó décadas para recuperar la democracia, resulta indispensable recuperar el respeto por quien piensa distinto, desactivar los discursos de odio y responsabilizar a quienes usan las redes como trincheras para sembrar violencia. La convivencia democrática se construye cada díademo, y también se puede perder si se normalizan estos hechos.