2025-06-14

DURAS DECLARACIONES

Piñeiro cargó contra Montoya y Naidenoff: "El radicalismo está cooptado y deslegitimado"

El exconcejal Gerardo Piñeiro denunció que fue proscripto por la conducción de la UCR para garantizar la reelección de Enzo Casadei, acusó a Luis Naidenoff y Miguel Montoya de manejar el partido “a dedo”. Aseguró que el radicalismo formoseño “se convirtió en un sello vacío, cooptado por cuatro o cinco personas”, y que “perdió territorialidad y representación por falta de vida política”.

El exconcejal Gerardo Piñeiro denunció la profunda crisis interna que atraviesa la Unión Cívica Radical en Formosa, apuntando directamente contra el actual presidente del Comité del partido, "Miguel Montoya es el presidente de un partido absolutamente deslegitimado, vaciado y sin representación", cargó. Además, el dirigente radical denunció la cooptación del partido por parte de un pequeño grupo, el abandono del trabajo territorial y la pérdida de identidad, pronosticando un cambio en el escenario político tras las elecciones del 29 de junio.

Durante el programa Cuarto Oscuro por Cosmovisión TV, Piñeiro trazó un duro diagnóstico sobre el vaciamiento político del partido y afirmó que fue proscripto por una estrategia interna para garantizar la reelección de candidatos afines.

Una interna cerrada y digitada

Piñeiro relató que fue excluido de la interna partidaria del año pasado, a pesar de haber presentado todos los requisitos formales para competir. “Nos proscribieron. Hicieron una lista única. No nos dejaron participar”, aseguró. Según explicó, el motivo declarado en una audiencia ante el Tribunal Electoral Permanente fue que su candidatura ponía en riesgo la reelección de Enzo Casadei como concejal.

 “Fui proscripto para garantizar la reelección de Casadei”

El dirigente acusó a un grupo reducido de controlar el partido a discreción: “El radicalismo en Formosa responde a los intereses de cuatro o cinco personas: Luis Naidenoff, Juan Carlos Amarilla, Miguel Montoya, entre otros”, afirmó, acusando al exsenador de manejar la vida interna del partido “a dedo”.

 “El radicalismo en Formosa está cooptado por cuatro o cinco personas”

“El partido del padre de la democracia se convirtió en un sello”

El exconcejal expresó su desilusión con el rumbo del radicalismo provincial. “Decimos ser el partido del padre de la democracia, pero hoy estamos cooptados. Nos hemos achicado. Somos cada vez más chiquitos”, advirtió. Criticó que el trabajo territorial fue reemplazado por una militancia basada en redes sociales “sin contenido”, alejada de los barrios y los vecinos.

"Los concejales de la UCR dejaron el trabajo territorial en los barrios por las redes sociales".

Recordó su decisión de no postularse a la reelección en 2023 para dar lugar a nuevos liderazgos. “Yo ya había dado todo lo que podía. Sentí que había que oxigenar la política. Pero lo que quedó no fue lo que esperábamos: se perdió la representación real, el trabajo territorial con los vecinos”.

Piñeiro confesó haberle dicho "no" a Naidenoff "en varias oportunidades", siendo la más significativa cuando, ya electo como concejal, se reunió con Naidenoff en su casa y este le planteó trabajar para su cuarto mandato como senador. Piñeiro se negó, afirmando que trabajaría por la banca para el espacio, pero que debían buscar un candidato que “salga a caminar la provincia, que salga a construir el espacio" con miras a los próximos cuatro años. Sostuvo que no podían contradecirse con su discurso contra las reelecciones indefinidas "del gobernador, de los intendentes, de los diputados provinciales, de los concejales", ni con su rechazo al nepotismo.

“Si nosotros decíamos que no estábamos de acuerdo con las reelecciones indefinidas, no podíamos estar haciendo lo mismo”, argumentó. Consideró que esta postura le costó el lugar y que Naidenoff "le haga la cruz interna”, convirtiéndolo en su “adversario número uno” dentro del partido.

Otro punto de quiebre fue el 5 de marzo, durante las protestas por las medidas restrictivas de la pandemia. Piñeiro recordó la represión y reprochó que Naidenoff se reuniera con Gildo Insfrán para respaldar "las medidas sanitarias", contradiciendo la postura del partido y a la gente que estaba "poniendo el cuerpo". Piñeiro le reclamó a Naidenoff por esta reunión, diciéndole que no podía ser "tan caradura" y "lavarle la cara" al gobernador y que contradecían el reclamo de la oposición y la sociedad.  

El exconcejal criticó duramente a la actual conducción del radicalismo, mencionando a Miguel Montoya, Juan Carlos Amarilla y Luis Naidenoff, a quien acusó de "digitar, manejar y decidir todos los destinos del radicalismo". Afirmó que "hoy el radicalismo está absolutamente vaciado" y que Miguel Montoya es "un presidente de un partido que está absolutamente deslegitimado por el voto popular y de los afiliados", sin representación, "absolutamente vaciado".

Piñeiro considera que la impugnación a su candidatura está relacionada con estos hechos y recordó que en mayo del año pasado, tras 15 años sin internas partidarias, se presentó una lista que cumplía con todos los requisitos, pero que le "proscribieron" de las elecciones internas, voltearon listas en el interior y presentaron denuncias para impedir su participación, la cual todavía está en veremos en la junta. 

“Voy a seguir dando la batalla, aunque quieran convertir al radicalismo en un ataúd con rueditas”

Un retroceso territorial sin precedentes

Según Piñeiro, el radicalismo ha perdido presencia en el interior y se ha convertido “en un partido comunal”. Afirmó que de los 37 distritos con comisiones y municipios, no lograron armar listas en más de 15. “Nos achicamos por falta de vida política. No se escuchó al interior”, denunció.

También criticó la conducción por “correr siempre detrás de un peronista” para completar las fórmulas electorales, por ejemplo, a Adrián Bogado, que encabezó la lista. “Siempre salimos a buscar un salvador externo: un cura, un productor agropecuario, un peronista. Nunca se trabajó en construir un proyecto con representación propia y territorialidad”.

"Voy a ganar la conducción para que el radicalismo vuelva a ser un partido político real y democrático”.

El futuro del radicalismo y su propia militancia

Piñeiro describió la situación actual del radicalismo formoseño como un declive, sin embargo, afirmó que continuará militando y sostuvo: "Voy a ganar la conducción del partido, aunque quieran convertir a la UCR en un ataúd con rueditas, pero yo voy a seguir dando la batalla para que el radicalismo vuelva a ser un partido político real y democrático”.

Sobre las elecciones del 29 de junio, anticipó un punto de inflexión. “Va a haber un antes y un después. Más allá de las trampas de la reforma constitucional, Gildo no va a poder ser reelecto. El radicalismo solo no alcanza, el PJ solo no alcanza. Tiene que surgir un nuevo liderazgo capaz de convocar a toda la sociedad”, reflexionó.

Finalmente, Piñeiro lamentó la renuncia  del ahora ex titular del Comité Capital, Lucas Alvaréz, un joven "muy importante" para un partido que "se está quedando sin juventud activa". Cree que le fueron "cerrando las puertas, no lo han ido dejando ámbito de participación" y que en vez de fomentar su inquietud, "lo han ido adormeciendo, opacando".

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