PROBLEMAS ELECTORALES
Ecuador tras el balotaje: denuncia de fraude, aislamientos y tensiones internas
El domingo, Ecuador vivió un nuevo balotaje presidencial en el que Daniel Noboa fue reelecto hasta 2029. Sin embargo, la jornada electoral terminó con serias acusaciones por parte de su contrincante, Luisa González, quien denunció fraude y adelantó que impugnará actas ante el Tribunal Contencioso Electoral.
Para entender mejor el escenario, el analista y asesor político ecuatoriano Amauri Chamorro brindó su mirada en diálogo con FM Espacios desde Formosa, Argentina. “Luisa denuncia irregularidades muy graves como actas sin firmas que, por ley, deberían ser anuladas. Sin embargo, hasta ahora no ha presentado pruebas suficientes”, explicó.
Chamorro advirtió que la situación es compleja, no solo por las denuncias en sí, sino por el aislamiento político en que ha quedado González. “Los principales líderes del partido Revolución Ciudadana, al que pertenece Luisa, ya reconocieron la victoria de Noboa. Es como si una Cristina Kirchner denunciara fraude y sus propios gobernadores no la respaldaran”, ejemplificó.
Además, subrayó que la candidata tiene una gran responsabilidad ante sus votantes: “Obtuvo el 45% de los votos en condiciones muy adversas, con una campaña marcada por violencia, estados de excepción y un aparato mediático en contra. Si dice que le robaron la elección, debe mostrar las pruebas concretas”.
Respecto al clima social, Chamorro afirmó que no se percibe una tensión generalizada en las calles. “Ecuador hoy no tiene capacidad de movilización popular. Hay miedo por la inseguridad y una izquierda muy debilitada en términos organizativos”, señaló, y agregó que sin presión popular, es muy difícil generar un hecho político o judicial que permita un reconteo.
Sobre el proceso formal, el Consejo Nacional Electoral emitirá esta semana los resultados definitivos. A partir de allí, la Revolución Ciudadana tendrá tres días hábiles para presentar impugnaciones. “Estamos hablando de miles de actas que tendrían que ser judicializadas una por una. Es un proceso largo y cuesta arriba”, detalló.
Finalmente, el analista consideró que la aceptación de la comunidad internacional hacia Noboa también debilita las chances de revertir el resultado. “Ya hubo reconocimiento por parte de varios gobiernos. Sin pruebas contundentes, es muy difícil que prospere una impugnación”.
Chamorro concluyó señalando que, si bien el sistema electoral ecuatoriano es vulnerable, sin evidencia concreta las denuncias podrían terminar perjudicando más a la propia González y su fuerza política. “Sería un error estratégico repetir el patrón de oposiciones que denuncian fraude sin pruebas, como ocurrió en otros países”.