MALOS NÚMEROS
La imagen de Javier Milei en caída libre entre el impacto del “LibraGate” y la falta de empatía
Un reciente estudio de la Consultora Delfos revela una fuerte caída en la imagen positiva del presidente Javier Milei, con una pérdida de 17 puntos porcentuales en comparación con el mes de febrero. Este descenso refleja la creciente preocupación de la opinión pública frente a las decisiones del gobierno, que ahora se enfrenta a varios escándalos y desafíos.
Del critpogate y la Corte, pasando por la economía y la inundación en Bahía Blanca son algunos de los puntos donde se asienta la caída que llegó al 55% de imagen negativa.
Norman Berra, analista de opinión pública, atribuyó este descenso a una combinación de factores. El primer golpe provino del escándalo del “LibraGate”, seguido por "un mal inicio y una mala apertura de sesiones por parte del presidente, donde en redes la gente terminó hablando más del escándalo entre Manes y Caputo que del discurso presidencial". A esto se suma la "falta de empatía del gobierno luego del desastre en Bahía Blanca", acumulando varias semanas negativas para el gobierno.
La medición realizada por Delfos a mediados de marzo, considerando todos estos elementos coyunturales, registró una caída de 17 puntos en la imagen positiva del presidente, que hasta febrero se mantenía en un 50% a nivel nacional. Actualmente, se ubica en un 33%, mientras que la imagen negativa se disparó del 43% al 55%, lo que significa una transferencia neta de positivos a negativos y un incremento neto de la negatividad. Asimismo, la aprobación de gestión cayó del 50% al 37%, con la negatividad subiendo del 47% al 59%.
Berra en diálogo con FM Espacios de Formosa destacó que la imagen actual del presidente es la peor desde junio del año pasado, incluso superando un momento complicado en octubre. "El apoyo al gobierno está volviendo al núcleo duro del 30-33% que lo votó en primera vuelta", apuntó
La consultora registró una caída fuerte en provincia de Buenos Aires –uno de los cuatro distritos donde el presidente perdió las elecciones–, lo cual Berra considera lógico. La falta de empatía del gobierno nacional demostrada tras la tragedia de Bahía Blanca, sumada al hecho de ser una provincia gobernada por la oposición, también habría tenido un fuerte impacto negativo en la imagen del presidente en ese territorio.
Las expectativas negativas de cara al futuro también son significativas. La encuesta, que cerró antes de la represión del miércoles frente al Congreso, ya mostraba una caída importante en las expectativas. Si bien el 50% de los encuestados en febrero tenía expectativas positivas sobre la gestión del presidente, ese número cayó al 37% en marzo. Mientras tanto, las expectativas negativas se dispararon del 44% al 56%, invirtiendo los números de las elecciones. El 54% de los encuestados cree que el país va en una dirección incorrecta, contra el 34% que la considera correcta.
Berra advirtió que los eventos del miércoles en el Congreso podrían generar un nuevo impacto negativo en la imagen del presidente, lo que se reflejaría en las próximas mediciones.
La consultora también midió la percepción de la gente sobre la dirección de las relaciones exteriores (55% la considera incorrecta), la economía (54% incorrecta), la situación social (55% incorrecta) y la inflación, donde el 50% considera que la dirección es incorrecta, mostrando un nivel de positividad levemente superior, pero dentro de una tendencia negativa generalizada. En materia de seguridad, el 63% cree que el presidente no logrará reducir la inseguridad.
Respecto a los factores que más influyeron en la caída de la imagen presidencial, Berra señaló que el escándalo del "LibraGate" fue la crisis más fuerte para el gobierno en términos de intensidad de malestar, especialmente porque afectó a un público donde el gobierno se sentía cómodo, es decir, en redes sociales. Si bien la tragedia de Bahía Blanca es un factor más cualitativo, también es importante ya que visibilizó la falta de empatía y cercanía del gobierno con la población afectada.
La muestra de Delfos abarcó casi 3,000 casos en todo el país, con un error muestral del 1.8%. Se trata de una muestra grande, robusta y representativa de todo el país, que se concentra en las provincias con mayor peso electoral. Berra aclaró que dentro del gabinete, el presidente siempre ha tenido la imagen positiva más alta, aunque la vicepresidenta, Victoria Villarruel le compitió en algún momento. Tras el escándalo del “LibraGate”, la opinión pública se puso del lado del presidente. En la última medición, Patricia Bullrich cuenta con una imagen positiva del 44%, similar a la del presidente, pero con una negativa del 50%. La imagen de la vicepresidenta es positiva en un 37%, negativa en un 45%, y regular en un 15%.
Finalmente, Berra indicó que, si bien en esta encuesta no se midió la imagen del FMI, en estudios anteriores se ha observado que el organismo no tiene una buena imagen entre los argentinos, por estar asociado a momentos de crisis. Sin embargo, los fondos del FMI podrían ser un salvavidas para el gobierno.
En cuanto a si es mejor o peor para el gobierno recibir fondos del FMI, Berra opinó que claramente es mejor, ya que podría ser una salida a la crisis de opinión pública. En este contexto, el gobierno se encuentra en un dilema, ya que si reprime las protestas, se lo verá como un síntoma de debilidad, pero si no lo hace y se producen episodios de violencia, también se verá como un problema para el gobierno. "Ha perdido el manejo de la agenda y da la impresión de que cada decisión que toma, en lugar de sacarlo de ese pantano, lo sigue empantanando más".
La próxima medición de Delfos se realizará en abril.