TENSIÓN
Descontento docente y paro en espera de respuestas
Mirka Fernández, representante del gremio Docentes Autoconvocados, expresó el malestar y la frustración de los docentes frente a la situación salarial y la falta de apoyo de los gremios centrales, como CETERA y la CGT, que finalmente decidieron no convocar al paro nacional previsto para este inicio de año. A lo largo de su intervención, Fernández explicó los problemas que atraviesan los educadores, desde los salarios insuficientes hasta las dificultades con la gestión del gobierno provincial y la negativa de ingresar a las escuelas.
El descontento con la política salarial fue uno de los temas centrales, subrayando que, a pesar de los esfuerzos por parte de los gremios autoconvocados para llevar adelante la lucha, el paro nacional que se esperaba para este inicio de clases no pudo llevarse a cabo debido a la falta de consenso entre las centrales sindicales. Según la representante, los gremios que integran la CGT y CETERA, a nivel nacional, traicionaron a las bases al decidir no convocar a la huelga, dejando a los docentes con un inicio de clases lleno de conflictos sin que se haya dado una respuesta contundente por parte del gobierno.
Fernández explicó que la situación salarial es insostenible para muchos docentes, con una parte de su salario que “se paga en negro o gris”, lo que afecta no solo a los ingresos, sino también a las condiciones laborales y las posibilidades de jubilación. Esta modalidad de pago, según la representante, genera un panorama desigual entre los educadores de distintas regiones, donde, por ejemplo, los docentes en áreas rurales o periféricas como Clorinda o María Cristina no pueden percibir un salario justo que refleje las condiciones de su trabajo.
En cuanto a la prohibición de ingresar a las escuelas para llevar adelante consultas con los docentes, Fernández destacó la imposibilidad de los delegados y representantes gremiales de interactuar directamente con los educadores en sus lugares de trabajo. A pesar de esta restricción, los gremios autoconvocados continuarán con la recolección de mandatos y la consulta con los docentes a través de sus delegados y simpatizantes, quienes se encargarán de la comunicación.
El descontento de los docentes no solo se limita a los salarios. En su intervención, Fernández criticó la forma en que el gobierno provincial maneja las negociaciones y las condiciones laborales. Hizo especial énfasis en el trato recibido por parte de los directivos y auditores médicos, lo que se suma a un clima de insatisfacción generalizada que afecta a las bases del gremio.
Mirka Fernández también anticipó que, a pesar de la baja convocatoria de los gremios tradicionales, los docentes autoconvocados están organizando un paro de 48 horas, previsto para los días 20 y 21 de marzo. La protesta se llevará a cabo con la intención de visibilizar los problemas estructurales que enfrentan los educadores y exigir mejoras salariales y laborales. En cuanto a las posibles sanciones por el paro, Fernández fue clara: los docentes que se adhieran al paro asumirán los descuentos correspondientes sin que ello los disuada de continuar con la lucha.
Finalmente, la referente gremial no dudó en señalar que el actuar de CETERA y la CGT demuestra una vez más que no responden a los intereses de los trabajadores, sino que priorizan otros intereses políticos. Según Fernández, la falta de apoyo de estas centrales a la causa docente deja en evidencia la falta de compromiso con los trabajadores de la educación, algo que, según dijo, será tenido en cuenta por las bases a la hora de decidir su afiliación y participación en las futuras movilizaciones.
El panorama es claro: los docentes seguirán luchando por sus derechos, a pesar de los obstáculos que se les presenten, y continuarán con la convocatoria a un paro de 48 horas en marzo, exigiendo una respuesta del gobierno provincial y nacional a las demandas salariales y laborales del sector.