2025-01-30

ALERTA GREENPEACE

Formosa perdió más de 36 mil hectáreas de bosques nativos por incendios y desforestación

En el 2024, solo por el fuego hubo un total de 21.846 hectáreas de bosques nativos arrasadas

Un reciente informe de Greenpeace revela la alarmante situación ambiental que enfrenta la provincia de Formosa, que se destacó como la más afectada por incendios forestales en 2024, con un total de 21.846 hectáreas de monte nativo arrasadas por el fuego. A esta tragedia ambiental se sumaron los desmontes ilegales, que continúan avanzando a pesar de las regulaciones existentes.

En total, Formosa perdió 36.915 hectáreas de bosques nativos, convirtiéndose en uno de los puntos críticos de la crisis ecológica en Argentina.

El Informe Anual 2024 de Greenpeace detalla que, de las 36.915 hectáreas destruidas en Formosa, 15.069 corresponden a deforestación, principalmente en el departamento Patiño. En esa área, se registraron desmontes de más de 3.500 hectáreas en una sola finca. La mayor parte de la devastación, sin embargo, se produjo por incendios forestales, que afectaron vastas extensiones de tierras protegidas, como el Parque Nacional Río Pilcomayo.

Este devastador panorama no es exclusivo de Formosa. Otras provincias del Gran Chaco, como Santiago del Estero, Chaco y Salta, también sufrieron grandes pérdidas. En conjunto, la región perdió 149.649 hectáreas de bosques en 2024, lo que refleja un avance sin freno de la frontera agropecuaria, impulsada por actividades como la ganadería intensiva y el cultivo de soja transgénica para exportación.

A pesar de la Ley de Bosques (26.331), que prohíbe la deforestación en áreas protegidas, más de la mitad de los desmontes registrados en 2024 ocurrieron en zonas donde la tala está prohibida. Greenpeace denuncia que las sanciones y multas no logrron frenar este avance ilegal, y alerta sobre la complicidad de funcionarios que permiten o ignoran estos actos de destrucción. "Más desmontes significan más cambio climático, inundaciones, desertificación, desalojos de comunidades indígenas y desaparición de especies en peligro de extinción", advierte el informe.

La situación es aún más grave considerando que el 95% de los incendios forestales en la región son provocados por el ser humano, ya sea de forma intencional o por negligencia. La falta de control y la expansión de actividades agropecuarias sin una planificación adecuada están acelerando la pérdida de biodiversidad en una región vital para el equilibrio ecológico del país.

Impacto ecológico y social

Los efectos de esta devastación no solo afectan al medio ambiente, sino también a las comunidades locales, muchas de ellas indígenas, que dependen directamente de los bosques para su sustento y cultura. Además, la pérdida de áreas forestales contribuye al cambio climático, incrementando las emisiones de gases de efecto invernadero y exacerbando fenómenos como las inundaciones y la desertificación.

Formosa, al igual que otras provincias del Gran Chaco, enfrenta una emergencia ambiental que requiere una acción urgente. Greenpeace destaca que es esencial fortalecer las políticas de conservación, garantizar el cumplimiento de las leyes y exigir responsabilidad a los actores involucrados en la deforestación y los incendios. Solo a través de un enfoque integral, que combine la protección de los ecosistemas con el desarrollo sostenible, se podrá frenar la destrucción de uno de los territorios más biodiversos y vulnerables de Argentina.

La situación de los bosques nativos en Formosa y otras provincias del Gran Chaco es crítica. Los incendios y desmontes ilegales siguen siendo una amenaza constante para la biodiversidad y las comunidades que dependen de estos ecosistemas. Es necesario un compromiso más firme por parte del gobierno nacional, las autoridades locales y los ciudadanos para detener esta devastación y proteger los recursos naturales que nos quedan. Solo así se podrá evitar que el daño sea irreversible y garantizar un futuro sostenible para las generaciones venideras.

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