TENSIÓN EN LAS CALLES

Paraguay atraviesa una profunda crisis política y financiera por el caso Ueno Bank

La entidad administra cerca de tres millones de cuentas y cuya operatoria impacta directamente en trabajadores del sector público y privado.

El economista paraguayo Luis Rojas analizó la intervención de la entidad bancaria, el conflicto interno dentro del Partido Colorado y las consecuencias económicas e institucionales que atraviesa el país vecino. En diálogo con “Hora 20” de FM Espacios 92.5, advirtió sobre la gravedad de la situación y cuestionó las perspectivas de cambios estructurales en el escenario político.

La crisis actual del Paraguay tiene como uno de sus principales focos el caso de Ueno Bank, una entidad financiera de gran dimensión que quedó en el centro de la controversia por presuntos problemas de liquidez y el incumplimiento de normativas establecidas por el Banco Central. Según explicó Rojas, la situación generó una fuerte preocupación por el alcance de la entidad, que administra cerca de tres millones de cuentas y cuya operatoria impacta directamente en trabajadores del sector público y privado.

El economista sostuvo que las dificultades financieras provocaron un escenario de incertidumbre para miles de usuarios, especialmente por las complicaciones vinculadas al acceso a sus fondos y al cobro de salarios. Además, remarcó que el caso adquirió una dimensión política debido a los vínculos que existen entre la entidad bancaria y figuras de la estructura gubernamental, incluido el presidente Santiago Peña.

Rojas recalcó que la crisis financiera terminó profundizando las tensiones dentro del Partido Colorado, históricamente dominante en la política paraguaya. "Detrás del conflicto existe una disputa de poder entre el sector encabezado por Horacio Cartes y el espacio político que responde al presidente Peña", agregó.

Para el economista, la situación no puede entenderse únicamente como un problema bancario, sino que debe analizarse dentro de una interna política que expone las fracturas de la conducción del oficialismo. Por ello, consideró que los acontecimientos institucionales, las versiones sobre la continuidad presidencial y el avance de iniciativas de juicio político reflejan la profundidad del enfrentamiento entre los distintos sectores del partido gobernante.

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Devaluación e incertidumbre económica

En el plano económico, Rojas informó sobre los efectos de la incertidumbre financiera y política en el comportamiento del mercado cambiario. Explicó que el guaraní registra presiones frente al dólar, en un contexto marcado por movimientos especulativos y posibles salidas de capitales ante la falta de previsibilidad.

También se refirió a la relación comercial con Argentina y al movimiento de compradores argentinos que habitualmente cruzan la frontera para realizar compras en Paraguay. Al respecto, señaló que esta dinámica comercial continúa, aunque reconoció que las condiciones económicas y financieras de la región modifican el escenario en el que se desarrollan esos intercambios.

Un cambio político sin garantías de transformación

Al analizar las posibles consecuencias institucionales, el economista manifestó su escepticismo respecto de que una eventual salida de Santiago Peña del Gobierno represente una transformación profunda del sistema político paraguayo.

En ese sentido, dijo que una eventual destitución presidencial no necesariamente modificaría la estructura de poder, ya que la sucesión constitucional dejaría la conducción del Ejecutivo en manos del vicepresidente.

Por lo tanto, consideró que podría mantenerse la continuidad del mismo espacio político que actualmente gobierna el país.

Sin embargo, Rojas destacó el valor simbólico que tiene el proceso en términos institucionales. Desde su perspectiva, que se cuestione a las principales figuras del poder político y se avance sobre mecanismos de responsabilidad representa un hecho significativo en un país marcado históricamente por situaciones de impunidad.

Finalmente, el economista planteó que Paraguay atraviesa un momento decisivo, en el que se cruzan intereses financieros, disputas partidarias y cuestionamientos institucionales. Una crisis que excede ampliamente el funcionamiento de una entidad bancaria y pone en discusión el modelo de poder que se consolidó en el país.

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