Construcciones en ejecución: qué controles realiza el Municipio y cómo deben estar habilitados los pasos peatonales
El secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Formosa, ingeniero Norberto Jofré, contestó sobre las publicaciones en redes que hacían referencia a obstáculos para peatones en calle Rivadavia (entre Brandsen y José María Uriburu).
En diálogo con FM Espacios 92.5 explicó cuáles son las responsabilidades de los vecinos y de los responsables de las obras privadas para la seguridad de los peatones. Además, detalló los controles que realiza el municipio y las condiciones que deben cumplir los espacios habilitados para circular cuando hay construcciones en ejecución.
Durante el programa La otra mirada, el funcionario se refirió a los vallados instalados en distintos sectores de la ciudad, la acumulación de materiales de construcción en la vía pública y las obligaciones de los propietarios respecto del estado de sus frentes.
Obras privadas: por qué se colocan vallados de seguridad
En relación con los cercos y vallados que se observan en distintas calles de Formosa, Jofré explicó que forman parte de las medidas de seguridad necesarias durante la ejecución de obras.
“La ciudad es una entidad viva en que frecuentemente hay modificaciones, hay trabajos, hay tanto obras públicas como privadas. En este caso particular de que estamos hablando, se trata de una obra privada que tiene el cerco correspondiente”, indicó.
El secretario precisó que el municipio realiza inspecciones para verificar que las construcciones cuenten con la documentación correspondiente y cumplan con las condiciones necesarias para proteger a los peatones.
“Nosotros en esos casos obviamente hacemos las inspecciones correspondientes para que estén en orden, tengan la documentación presentada y también cumplan con las condiciones de garantizar un paso seguro para los transeúntes o los peatones que circulan en las inmediaciones de las distintas obras que hay en la ciudad”, afirmó.
Sobre la función de los vallados, aclaró que su objetivo es separar el espacio público de la zona de trabajo, donde pueden presentarse riesgos para las personas.
“Hay que entender que el vallado es un vallado de seguridad. Lo que trata de dividir es justamente la vía pública: dar un lugar seguro de paso y, a su vez, la parte de la obra en sí, donde siempre hay distintos riesgos”, manifestó.
Entre esos riesgos mencionó la posibilidad de que caigan objetos cuando se realizan trabajos en altura o que haya elementos en el suelo capaces de provocar tropiezos.
“Justamente hay que entender que ese vallado es de seguridad que lo que hace es limitar el sector de obra desde lo que es vía pública”, resumió.
Qué condiciones deben cumplir
Jofré remarcó que la instalación de un cerco no exime a los responsables de las obras de garantizar una circulación segura para los peatones.
“Lo que prevé la norma es justamente que se garantice, más allá del vallado que quizás ocupa parte del parterre, una circulación segura para los peatones. Eso es lo que nosotros siempre tratamos desde el municipio: hacer las inspecciones correspondientes y garantizar esa circulación”, explicó.
Consultado sobre las obras que dejan espacios estrechos para caminar y que, en ocasiones, presentan barro o desniveles, el funcionario confirmó que esas situaciones pueden ser objeto de intervención municipal.
Además, invitó a los vecinos a informar sobre estos inconvenientes para que se puedan tomar las medidas correspondientes.
“Cualquier vecino que vea esa situación puede hacer la denuncia correspondiente y vamos a estar actuando en consecuencia”, aseguró.
Dónde deben colocarse los materiales de construcción
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la acumulación de bolsas de arena y otros materiales de construcción sobre las veredas y los parterres.
Al respecto, Jofré explicó que los materiales deben permanecer dentro del espacio de la obra o del terreno particular, según corresponda.
“Las bolsas, en el caso de que tenga un cerco de obra, deben estar dentro del cerco. Y en caso de que un vecino compre para hacer algún tipo de trabajo en el fondo de su casa, por ejemplo, tiene que estar dentro de su predio. En lo que respecta al parterre no se debe acopiar ningún tipo de material”, señaló.
El funcionario también informó que el municipio cuenta con un equipo que realiza recorridas para detectar materiales depositados indebidamente en la vía pública.
“Nosotros tenemos un equipo que hace permanentes recorridas para ver justamente material en vía pública”, detalló.
Estas inspecciones también incluyen el estado general de los inmuebles, especialmente aquellos terrenos baldíos o propiedades abandonadas que no cuentan con el cerco correspondiente.
“También se hace lo que es el estado del inmueble en general, porque hay inmuebles que son baldíos o están abandonados y no tienen el cerco correspondiente; también se hacen las infracciones necesarias en esos casos”, añadió.
Veredas en Formosa: el mantenimiento es responsabilidad de los frentistas
Al ser consultado sobre quién debe garantizar que una vereda sea transitable, Jofré fue categórico: “La vereda es responsabilidad del frentista. Eso está claro en las ordenanzas que regulan el uso de la vía pública. Si bien es vía pública, el mantenimiento, lo que es parterre y vereda, siempre es responsabilidad del frentista”.
En ese sentido, el funcionario ratificó que cada vecino debe ocuparse del estado del espacio frente a su propiedad, para evitar baldosas sueltas, desniveles y otras condiciones que puedan perjudicar a quienes circulan a pie.
“Cada vecino tiene que hacerse cargo de su frente. Es un compromiso ciudadano que todos tenemos que tratar de cumplir, porque facilita mucho el trabajo del municipio en ese sentido”, sostuvo.
Jofré también señaló que la Municipalidad realiza algunas tareas que, en principio, no le corresponden directamente, como el desmalezado de los parterres, cuando existen razones vinculadas con la salubridad general.
“Nosotros hacemos desmalezado de parterre cuando en teoría, como te digo, no nos corresponde, pero hay situaciones en las que por salubridad general se realiza ese tipo de trabajo”, explicó.
Asimismo, pidió que los vecinos que tienen zanjas mantengan en condiciones los 10 metros correspondientes y eviten colocar obstáculos.
“Eso hace que en días de lluvia el agua escurra rápidamente y no encuentre ningún obstáculo en su circulación”, agregó.
Qué responsabilidad tiene la Municipalidad de Formosa
Finalmente, Jofré distinguió las obligaciones de los frentistas de las competencias que corresponden al gobierno municipal.
“Nosotros como municipio tenemos la parte que nos toca: todo lo que es vía pública es responsabilidad del municipio. Justamente para eso están las ordenanzas que hacen que la convivencia sea posible”, concluyó.
De esta manera, el funcionario señaló que el mantenimiento de las veredas y los parterres corresponde a los frentistas, mientras que la Municipalidad tiene a su cargo las responsabilidades vinculadas con la vía pública y el control del cumplimiento de las normas.
El objetivo, según explicó, es garantizar que las obras en ejecución no representen un riesgo para los peatones y que los vecinos puedan circular de manera segura por las calles de la ciudad.