ALERTA AMBIENTAL
Muerte de ballenas en Puerto Madryn: investigan las causas y descartan indicios de acción humana
La muerte de siete ballenas adultas y juveniles de gran tamaña en las costas de Puerto Madryn y el Golfo San José encendió las alarmas de los investigadores, que buscan determinar qué provocó los decesos en un lapso inusualmente corto. Por el momento, la posible relación con una marea roja no esta confirmada y se aguardan los resultados de los análisis de las muestras tomadas de los animales.
En dialogo con “La Otra Mirada” de FM Espacios 92.5, el investigador del CONICET, Mario Costarella explicó que el principal motivo de la preocupación es la concentración temporal de los casos. Según detalló, durante la semana se registraron siete ejemplares muertos, cuando lo habitual es encontrarse entre cinco y seis a lo largo de toda la temporada.
El especialista señalo que existen antecedentes similares en 2022 y 2024, cuando las muertes estuvieron relacionadas con floraciones algales nocivas. Estos fenómenos se producen cuando determinadas algas microscópicas y dinoflagelados proliferan en el mar y generan biotoxinas capaces de intoxicar a los animales.
“En este momento del año es cuando las ballenas que están por emprender su migración para alimentarse, comen dentro del golfo, y mientras comen ingieren estas algas y mueren intoxicadas.”
Costarella explicó que las ballenas francas australes se alimentan mediante filtración: abren la boca y retienen pequeños organismos presentes en el agua. Por esa razón, no pueden distinguir entre los organismos que les sirven de alimento y aquellos que podrían contener toxinas. Sin embargo, remarcó que todavía no se realizaron los análisis necesarios para confirmar si ese mecanismo estuvo detrás de los casos recientes.
Respecto de los estudios, el investigador indicó que se toman muestras de los tejidos donde podrían detectarse biotoxinas, contaminantes u otros agentes patógenos. Los resultados no estarán disponibles de inmediato, ya que las muestras se envían a distintos laboratorios y los plazos varían según el tipo de análisis: algunos pueden demorar entre tres días y una semana, mientras que otros requieren más de un mes.
En cuanto a una posible intervención humana, Costarella fue cauto y aseguró que, hasta el momento, no encontraron indicios de una acción directa que haya provocado las muertes. No obstante, advirtió que todavía intentan comprender qué condiciones ambientales desencadenaron el episodio y mencionó que anomalías climáticas, como el fenómeno de El Niño, pueden favorecer este tipo de eventos.
“El año pasado no tuvimos un evento de mortalidad como este, esto significa que hay algo en el ambiente que ha disparado esta situación, todavía estamos intentando entender qué es lo que sucede. Hay anomalías climáticas, como el niño, que pueden producir este tipo de eventos.”
El especialista también aclaró que las ballenas no buscan la costa para morir. Según explicó, los cuerpos quedan flotando y el viento los desplaza hasta la orilla, lo que explica que algunos ejemplares aparezcan en distintos estados de descomposición y en diferentes sectores del golfo.
Por otra parte, destacó el trabajo del municipio en el manejo de los restos, que son retirados de la costa para evitar problemas asociados a la descomposición y trasladados a un repositorio cercano a la ciudad, donde son enterrados. Mientras tanto, los investigadores mantienen el monitoreo de la situación y esperan los resultados de laboratorio para establecer qué ocurrió y evaluar la evolución de los casos.