2026-10-02

HISTORIA VIRAL

Una joven de El Colorado se volvió viral y su emprendimiento recibió un fuerte impulso

Florencia Nair Acosta y Kevin Noel Sancoff venden panes rellenos mientras estudian en Resistencia. Un influencer colombiano registró su historia y el video multiplicó sus seguidores y generó nuevas muestras de solidaridad.

La historia de Florencia Nahir Acosta y Kevin Noel Sancoff, jóvenes de El Colorado que estudian y sostienen un emprendimiento de venta de panes, comenzó a llegar a miles de personas luego de que un influencer colombiano registrara un momento mientras ambos vendían sus productos en Resistencia. El video, que rápidamente se viralizó, también permitió que muchas personas conocieran el esfuerzo que realizan para continuar con sus estudios y generar sus propios ingresos.

En comunicación con “La Otra Mirada” de FM Espacios 92.5, Florencia contó que aquel día se encontraban en el ingreso de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, sobre avenida Las Heras, esperando poder vender algunos panes. “No nos estaba yendo bastante bien ese día”, relató. La situación cambió cuando apareció el hombre que posteriormente protagonizaría el video y les compró toda la producción que tenían disponible.

Para la pareja, aquella compra significó mucho más que una venta. “Fuimos muy agradecidos y muy contentos, porque gracias a eso pudimos reponer más materia prima para hacer los panes”, explicó Florencia. Con el dinero obtenido pudieron comprar mercadería que necesitaban y, a partir de la repercusión que tuvo posteriormente el video, también recibieron ayuda de otras personas.

El impacto en las redes sociales fue inmediato. Florencia contó que la cuenta del emprendimiento tenía alrededor de 40 seguidores antes de la publicación y que, en apenas un día, llegó a aproximadamente 8.900. “Igual siguen subiendo”, comentó sorprendida por la repercusión que alcanzó la historia.

Detrás de los panes está también una tradición familiar. Florencia es quien se encarga de prepararlos y aprendió a hacerlos gracias a su tía Emilia. Con el tiempo, junto a Kevin fueron probando distintas alternativas para encontrar los productos que mejor respondieran entre sus clientes. El año pasado habían intentado vender alfajores de maicena, pero este año decidieron apostar por los panes y luego incorporaron los rellenos.

“El pan relleno es lo que más se vende”, contó Florencia. A partir de las preferencias de los clientes, ambos comenzaron a analizar qué sabores podían incorporar y qué productos tenían mayor salida. También procuran ofrecer sus productos en distintos lugares: venden en la facultad, recorren negocios y buscan diferentes espacios para no depender de un único punto de venta.

El dinero que lograron reunir después de aquel día también les permitió reforzar el emprendimiento. Entre las primeras compras estuvieron las bolsas que utilizan para entregar los productos, harina, levadura y grasa. Además, Florencia explicó que preparan pequeñas bolsas decoradas con dibujos, a las que llaman “michivolsitas”, una idea que terminó convirtiéndose en parte de la identidad del emprendimiento y que también les permite realizar envíos.

Para Florencia, el crecimiento de su emprendimiento también deja un mensaje para otros jóvenes que tienen un proyecto pero todavía no se animan a ponerlo en marcha. “Hay que probar, ver qué le gusta al cliente”, sostuvo. Y remarcó que habrá días en los que las ventas no serán las esperadas, pero que eso no debe ser motivo para abandonar: “Nunca hay que bajar los brazos”.

Mientras continúan estudiando y trabajando, Florencia y Kevin buscan sostener el emprendimiento y seguir incorporando productos. Ella avanza con su carrera y él continúa con sus estudios secundarios, mientras ambos intentan construir de a poco el proyecto que les permita cumplir sus objetivos. La historia que comenzó con unos panes vendidos en una facultad terminó llegando mucho más lejos de lo que aquella pareja de jóvenes de El Colorado podía imaginar.

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