PRESTACIONES SUSPENDIDAS
Afiliado de Accord Salud denuncia meses sin prestaciones y falta de respuestas
Desde mayo, afiliados de Accord Salud, plan privado de Unión Personal, atraviesan dificultades para acceder a distintas prestaciones médicas en Formosa. La situación, según relató un afiliado, se mantiene desde hace varios meses y obliga a los usuarios a buscar alternativas para poder continuar con sus tratamientos.
En diálogo con La Otra Mirada de FM Espacios 92.5, Carlos Stopello contó que es afiliado de Accord Salud desde hace años y que actualmente debe afrontar por su cuenta distintas consultas y estudios debido a la suspensión de las prestaciones a través de ACLISA, la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Formosa.
“Desde el 20 de mayo pasado, Unión Personal y Accord Salud tienen suspendidas las prestaciones por ACLISA”, explicó.
Según relató, ante los reclamos realizados, la respuesta recibida fue que debía atenderse de manera particular, pagar la consulta, solicitar la factura y luego pedir un reintegro.
El problema, señaló, es que no todos los afiliados cuentan con dinero suficiente para adelantar esos gastos. A esto se suma la dificultad para conseguir medicamentos y acceder a estudios. Stopello contó que durante julio y agosto tuvo que recurrir a la Superintendencia de Servicios de Salud para obtener su medicación.
También relató inconvenientes al intentar realizar análisis clínicos. Según explicó, al concurrir a distintos laboratorios de Formosa le informaron que Accord Salud o Unión Personal se encontraban suspendidas. En su caso, pudo continuar algunos controles gracias a que su médica decidió atenderlo y derivó estudios al Hospital Central.
La comunicación con la empresa es otro de los puntos cuestionados. “El teléfono no lo atienden. Los WhatsApp no los responden”, afirmó Stopello, quien aseguró que muchas gestiones deben realizarse a través de la página web y que las respuestas pueden demorar.
Incluso contó una situación particular con el servicio de telemedicina. Necesitaba una receta para continuar con su medicación y fue atendido por un profesional de una empresa tercerizada. La receta posteriormente fue rechazada por un inconveniente con el código requerido por el propio sistema.
El afiliado también realizó reclamos ante Defensa del Consumidor y la Defensoría del Pueblo, aunque sostuvo que los trámites se fueron extendiendo sin obtener una solución concreta. Mientras tanto, continúa pagando su cuota, que actualmente ronda los 288 mil pesos, para evitar que la empresa argumente falta de cobertura por deuda.
Stopello analiza iniciar acciones legales y, eventualmente, presentar un recurso de amparo. Sin embargo, remarcó que ese camino también implica gastos de abogados y cartas documento. “La salud no espera”, sostuvo, al cuestionar que los tiempos administrativos no coincidan con las necesidades de quienes requieren atención médica.
Ante la situación, también comenzó a averiguar alternativas para cambiar de cobertura, aunque explicó que el proceso puede demorar y que su situación particular requiere evaluar las condiciones de una nueva afiliación. Mientras tanto, continúa dependiendo de su médica y de otras alternativas para sostener sus controles y tratamientos.