MISTRIO EN LA REALEZA
El sorpresivo regreso de Harry y Meghan a Gran Bretaña tras seis años de exilio en Estados Unidos
Un giro histórico sacudió a la corona británica tras revelarse que el príncipe Harry y Meghan Markle decidieron abandonar su residencia en California para instalarse de manera permanente en el Reino Unido.
La pareja se establecerá junto a sus dos hijos, Archie y Lilibet, en una propiedad privada ubicada a las afueras de Londres. Esta vivienda no formará parte del conjunto de residencias oficiales de la realeza.
Entre las razones principales de este retorno destaca la decisión de escolarizar a los menores en colegios locales a partir de septiembre, además del deseo de Harry de estar más cerca del rey Carlos III durante su tratamiento médico. El monarca fue informado recientemente sobre la mudanza y habría recibido con buenos ojos la posibilidad de compartir más tiempo con sus nietos en un ámbito estrictamente familiar y privado.
A pesar del impacto mediático generado por el traslado, las autoridades aclararon que la pareja no retomará funciones oficiales ni compromisos en representación de la corona. De esta manera, ambos mantendrán su condición de particulares, descartando de plano cualquier posibilidad de volver a un esquema de trabajo híbrido dentro de la estructura real.
Por otro lado, la mudanza coincide con la finalización de varios de sus proyectos comerciales en suelo estadounidense y el surgimiento de nuevas propuestas laborales en Europa. Con este significativo paso, la familia busca abrir una nueva etapa orientada a la reconciliación familiar y al desarrollo de sus vidas personales fuera de la atención mediática de Hollywood.