PRESIÓN AL BOLSILLO
Los salarios privados subieron 1,9% en junio y volvieron a quedar debajo de la inflación
Los salarios privados registrados aumentaron 1,9% durante junio, un incremento que no alcanzó para superar la inflación del período y que mantiene bajo presión el poder adquisitivo de los trabajadores.
La evolución de los ingresos se da en un escenario donde el consumo continúa debilitado y las familias enfrentan mayores dificultades para afrontar gastos cotidianos, servicios y compromisos financieros.
Sobre este escenario habló el contador Julio Svartz, director de Estadísticas, Censos y Documentación de Formosa, con “La Otra Mirada” por FM Espacios 92.5. El funcionario diferenció entre la inflación minorista, que impacta directamente en los hogares, y los indicadores mayoristas que suele destacar el Gobierno nacional.
Svartz señaló que los precios que enfrentan las familias en supermercados, almacenes y comercios continúan siendo un factor determinante para medir el impacto real de la inflación. En ese sentido, mencionó los aumentos registrados en servicios como telecomunicaciones, vivienda, agua, electricidad y gas.
También sostuvo que uno de los principales problemas es que los ingresos no acompañan el ritmo de los precios, situación que termina afectando el consumo y lleva a muchas familias a recurrir al crédito para cubrir gastos cotidianos.
El funcionario cuestionó además el nivel de las tasas de interés y el costo financiero que enfrentan quienes utilizan tarjetas o necesitan acceder a préstamos. “Los costos financieros son realmente de usura”, afirmó.
Para Svartz, la menor circulación de dinero no consiguió generar la reducción generalizada de precios que planteaba el Gobierno, mientras que la apertura de las importaciones tampoco se tradujo, según su análisis, en una baja significativa del costo de los productos.
El escenario mantiene así una preocupación central sobre la economía de los hogares: los ingresos avanzan por detrás de los precios, mientras el costo de los servicios, el crédito y los gastos cotidianos continúa presionando sobre el bolsillo.