DEPORTE EN CRISIS
Víctor Lupo cuestionó la política deportiva nacional: “No encuentran ningún sistema que pueda organizarla”
El dirigente deportivo y titular del Movimiento Social del Deporte, Víctor Lupo, cuestionó el rumbo de las políticas deportivas en Argentina y sostuvo que existe una falta de planificación que se arrastra desde hace décadas. En diálogo con “Formosa Mi Ciudad” de FM Espacios 92.5, reclamó una mayor participación de clubes, deportistas y dirigentes de las provincias.
Lupo, quien fue subsecretario de Deportes de la Nación entre 1989 y 1992, se refirió a la reciente polémica generada por los cambios en la estructura administrativa del área deportiva nacional y consideró que el problema excede a la actual gestión.
“No encuentran ningún sistema desde hace mucho tiempo que pueda organizar las políticas deportivas que nuestro país necesita”, afirmó. Para el dirigente, las dificultades están vinculadas con el incumplimiento y la falta de aplicación de distintas leyes relacionadas con el deporte.
En ese sentido, mencionó la Ley Nacional del Deporte, la Ley Nacional de Clubes de Barrio y la legislación vinculada con la educación deportiva. A su entender, las decisiones suelen quedar en manos de funcionarios que llegan con una mirada alejada de la realidad cotidiana de las instituciones.
“El deporte argentino está basado en los clubes de barrio”
Lupo sostuvo que una de las principales fortalezas históricas del deporte argentino son los clubes de barrio, a los que definió como una institución fundamental para la formación de deportistas y la construcción de identidad.
“Todos los jugadores de la Selección Argentina de fútbol salen de un club de barrio”, señaló, y cuestionó que los clubes de mayor estructura hayan concentrado progresivamente la captación de jóvenes talentos de distintas ciudades del país.
El dirigente también planteó una crítica al modelo de alto rendimiento y al funcionamiento de las estructuras deportivas. Según explicó, el desarrollo de los grandes atletas no debería separarse del trabajo que realizan diariamente los clubes y las instituciones locales.
“Cada vez hay menos deportistas y menos lugares para la práctica deportiva”, advirtió Lupo, quien reclamó políticas que prioricen el desarrollo desde las bases y no solamente el acompañamiento a quienes ya alcanzaron la elite.
Asimismo, se refirió a la situación generada en torno a la conducción de la política deportiva nacional y cuestionó la idea de combatir la denominada “casta” desde sectores que tienen vínculos históricos con las estructuras dirigenciales del deporte.
A su vez, planteó la necesidad de revisar la historia reciente de la dirigencia deportiva argentina y reclamó mayor transparencia en el manejo de los recursos destinados al desarrollo de los atletas y las instituciones.
Lupo consideró que el país necesita reorganizar su política deportiva con participación de dirigentes regionales, representantes de las provincias y deportistas. “Hay que preguntar qué deporte queremos”, agregó.
Por ello, esa discusión no debería quedar limitada a las grandes ciudades ni a los sectores vinculados al alto rendimiento. Por el contrario, debería incluir a quienes trabajan diariamente en los clubes y conocen las necesidades de cada comunidad.
También cuestionó que se busque reemplazar el trabajo tradicional de las instituciones deportivas bajo el argumento de la incorporación de nuevas tecnologías. “La nueva tecnología es el deportista”, afirmó, aunque reconoció que existen herramientas que pueden contribuir en áreas como la medicina y la psicología deportiva.
En esa línea, manifestó que el Estado debería concentrar sus recursos en facilitar que los jóvenes puedan entrenar, viajar y competir en mejores condiciones, especialmente aquellos que viven lejos de los grandes centros deportivos.
“De abajo, no arriba. Allá arriba ya no se necesita nada. Ya el deportista llegó”, resumió Lupo al plantear dónde deberían concentrarse las políticas públicas.
Finalmente, destacó el rol educativo del deporte y pidió que la dirigencia política comprenda su importancia en la formación de niños y jóvenes. “El deporte es educación y es educación en valores”, afirmó.
Además, reivindicó el aporte de las provincias y reclamó una mayor presencia de entrenadores y dirigentes del interior en las estructuras nacionales. “Los argentinos reales somos los santiagueños, los tucumanos, los jujeños, los formoseños”, concluyó.