2026-08-10

ERA MILEI

Más de 1,2 millones de personas perdieron su cobertura de salud desde fines de 2023

Alrededor de 430 mil jóvenes pasaron a depender exclusivamente de la salud pública.

Más de 1,2 millones de personas dejaron de contar con obra social, prepaga o mutual desde fines de 2023, según un informe del Instituto Argentina Grande elaborado a partir de datos del INDEC. La situación implica una mayor dependencia del sistema público y genera preocupación por la capacidad de atención de hospitales y centros sanitarios.

En diálogo con “Formosa Mi Ciudad” de FM Espacios 92.5, el investigador y politólogo Jerónimo Rueda analizó las cifras y alertó sobre las consecuencias sociales que podría generar el crecimiento de la demanda en la salud estatal.

Según explicó, el número asciende a 1.246.000 personas que declararon no contar con ningún tipo de cobertura. Además, señaló que la tendencia no se habría desacelerado, ya que durante el último trimestre de 2026 se sumaron otras 230 mil personas a esta situación.

Para el investigador, uno de los principales riesgos es la sobrecarga de un sistema que ya enfrenta dificultades en distintas regiones del país. En ese sentido, mencionó que en provincias como Mendoza y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires comenzaron a registrarse mayores demoras para acceder a turnos en hospitales públicos.

Rueda vinculó parte del fenómeno con la pérdida de empleo registrado, ya que la desvinculación laboral no solo puede dejar sin obra social al trabajador, sino también a los integrantes de su grupo familiar que dependían de esa cobertura.

También sostuvo que el aumento de las cuotas de las empresas de medicina prepaga tuvo incidencia en el abandono de esos servicios. De acuerdo con los datos mencionados durante la entrevista, las cuotas habrían aumentado un 460%, por encima de la inflación y de la evolución de los salarios en el mismo período.

Lee también: Crece la demanda de atención en salud mental, pero la crisis económica dificulta el acceso a los tratamientos

Los jóvenes, entre los más afectados por la pérdida de cobertura

El análisis presentado por el investigador también pone el foco en la población de entre 15 y 29 años. "Alrededor de 430 mil jóvenes pasaron a depender exclusivamente de la salud pública durante la gestión de Javier Milei", agregó.

Actualmente, indicó, cerca del 50% de ese grupo etario no cuenta con obra social, prepaga ni mutual, un porcentaje superior al promedio general de la población.

El politólogo advirtió que esta situación puede generar consecuencias que van más allá de la saturación de hospitales. Entre los principales riesgos mencionó la falta de insumos, mayores tiempos de espera y la posibilidad de que algunas personas posterguen consultas o tratamientos por las dificultades para acceder a la atención médica.

La problemática también alcanza a quienes mantienen algún tipo de cobertura. Por ello, recalcó que la reducción de recursos en el sistema puede traducirse en menores prestaciones y en la aparición de copagos para acceder a determinadas consultas.

Respecto de los adultos mayores, resaltó que la situación requiere un análisis particular debido a que la cobertura del PAMI los mantiene formalmente dentro del grupo que posee obra social. Sin embargo, remarcó las dificultades que pueden generar los recortes en medicamentos y otras prestaciones.

Finalmente, Rueda vinculó la pérdida de cobertura con el actual modelo económico y la caída del empleo formal. Conforme a su análisis, sectores como la construcción, la industria y el comercio, que concentran una parte importante del trabajo registrado, se encuentran entre los más afectados.

Te puede interesar