GUERRA ABIERTA EN LA TELEVISIÓN
"Me cansé de las traiciones": la feroz embestida de Luis Ventura que reabrió la brecha con Jorge Rial
Una herida lejos de cicatrizar desató una nueva y encendida batalla mediática entre Luis Ventura y Jorge Rial. Lo que durante años funcionó como la dupla periodística más sólida del espectáculo argentino es hoy un terreno minado de acusaciones cruzadas, reclamos judiciales y un rencor latente que volvió a quedar expuesto ante las cámaras en el ciclo de Primicias Ya.
El disparador de este nuevo episodio se dio tras los comentarios de Rial vinculados a la gestión de APTRA y los premios Martín Fierro. La respuesta de Ventura no se hizo esperar y llegó cargada de munición pesada: "¿Querés ver los balances? No hay ningún problema, está todo. A Marcelo se lo permito porque es mi amigo, pero Rial dejó de serlo hace años", lanzó de forma tajante, marcando un límite definitivo con su excompañero.
El conductor de Secretos Verdaderos repasó el dolor que le produjo la ruptura profesional en 2014, cuando fue desafectado del ciclo que compartían. "Me dijo 'te voy a dar una licencia porque no te quiero ver así' y al otro día estaba diciendo en pantalla que me había echado".
Esas cosas no se hacen con alguien que te fue siempre leal", recriminó, señalando la falta de códigos en el manejo de su salida.
La disputa escaló aún más al involucrar temas personales y familiares que rozan el plano afectivo. Ventura disparó con crudeza sobre las internas pasadas del entorno de Rial: "Cuando la hija quiso tomar una decisión drástica, al primero que llamó fue a mí. Yo llamé a la ambulancia, al psiquiatra y al clínico mientras él no aparecía", disparando una de las frases más hirientes de la jornada.
Por su parte, Rial ha buscado desdramatizar los embates mediáticos restándole entidad a los reclamos de su exsocio o circunscribiéndolos a disputas por el protagonismo en el rubro. Sin embargo, del lado de Ventura la reconciliación está descartada: "Aquel amigo partió, no está más. Me clavó 500 puñaladas y después dice que me quiere ver; ¿para qué? ¿Para seguirme cagando?".