GUERRA POR LA CUOTA
La defensa de Mauro Icardi cuestionó el millonario monto exigido por alimentos para sus hijas
​La abogada Lara Piro argumentó que las cifras solicitadas por Wanda Nara exceden la realidad económica del país, reabriendo la polémica sobre el nivel de vida de los menores. El divorcio entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un picante capítulo tras la audiencia de conciliación obligatoria solicitada por el jugador para fijar la cuota de sus hijas, Francesca e Isabella. Ana Rosenfeld, abogada de la conductora, remarcó: "No hubo acuerdo. Yo soy pro pago de la cuota alimentaria. No puedo admitir que una persona solvente no pague".
​La respuesta de la contraparte encendió el debate legal en los paneles de espectáculos. La abogada de Icardi, Lara Piro (quien ejerce junto a Elba Marcovecchio), defendió al futbolista en DDM argumentando que las cifras pretendidas por la empresaria no se condicen con los gastos reales de un niño en la República Argentina. Con dureza, la letrada apuntó directo contra las exigencias económicas de la demandante: "Si Mauro pagara 30 mil dólares, Wanda debería poner lo mismo. No puede ser que por cada nena se gasten un departamento por mes".
​Los dichos de Piro abrieron una profunda discusión jurídica, ya que especialistas recordaron que en el país los hijos tienen derecho a mantener el mismo estatus y estilo de vida que goza su progenitor. Bajo esta premisa, la pretensión de adecuar los gastos a un estándar promedio local resulta endeble, dado que son los ingresos globales del futbolista los que determinan la manutención. Rosenfeld se plantó firme sobre esta base y chicaneó: "Escuchaba que no paga porque ella tiene bienes que dan renta. Pero él tiene plata que da intereses, ¿no es lo mismo?".
​Con las posturas enfrentadas, la mediación judicial promete derivar en medidas severas en los tribunales. Mientras el entorno de la conductora reclama una deuda de arrastre e insiste en que el deportista "no paga nada, cero", la defensa del jugador intentará hacer valer su bache profesional sin club para mitigar el impacto financiero y contrarrestar la prohibición de salida del país. De esta manera, la justicia civil discutirá el límite legal entre las necesidades de las menores y las realidades de sus millonarios padres.