SANCIÓN DIRECTA
La FIFA suspendió al periodista paraguayo Jorge "Chipi" Vera tras sus dichos al aire: "¡ladrones, mataron al fútbol!"
La pasión y los nervios que despierta el Mundial 2026 en suelo norteamericano terminaron costándole muy caro a una de las figuras más reconocidas de la televisión deportiva paraguaya. La FIFA aplicó una severa y tajante sanción al periodista Jorge "Chipi" Vera, retirándole de forma inmediata su credencial oficial para el resto del certamen. Con esta drástica resolución del comité de disciplina, el relator quedó completamente vetado de realizar cualquier tipo de cobertura periodística o vinculación formal con el torneo, tanto en las zonas de prensa interiores como en las inmediaciones de los estadios.
El detonante de la fuerte medida administrativa ocurrió durante la transmisión en vivo posterior al accidentado partido de la Selección de Paraguay. Fiel a su estilo directo pero desbordado por la polémica expulsión de un futbolista guaraní, "Chipi" Vera ensayó un furioso editorial ante las cámaras en el que apuntó sin filtros contra la terna arbitral y el manejo de las autoridades del encuentro. Sus tajantes descalificaciones hacia los colegiados y las sospechas sembradas sobre la imparcialidad del arbitraje escalaron rápidamente, llamando la atención de los veedores internacionales de la FIFA.
La entidad madre del fútbol justificó la sanción amparándose en sus estrictos códigos de ética y en las pautas de comportamiento que aceptan los profesionales de los medios al momento de ser acreditados. Desde el organismo explicaron que, si bien se respeta el análisis técnico y el disenso periodístico, los insultos y los agravios personales directos hacia los oficiales de los partidos quiebran los principios del Fair Play y no son tolerados en una competencia de esta magnitud. La rigurosa penalización busca sentar un precedente para mantener el orden en los palcos de prensa.
La suspensión de Jorge Vera generó una enorme repercusión en los portales de espectáculos y medios de Paraguay, abriendo una profunda grieta entre los hinchas y sus colegas. Mientras muchos fanáticos respaldaron la vehemencia del conductor argumentando que "dijo lo que todos los paraguayos sentían", diversos analistas consideraron que los límites profesionales de la pantalla fueron excedidos. Con el veto en plena vigencia y sin posibilidad de apelación a corto plazo, el canal emisor debió reorganizar de urgencia su grilla técnica en los Estados Unidos para cubrir las instancias definitivas del conjunto albirrojo.