GUERRA DE MARCAS
Batalla por un título: Larissa Riquelme intimó a los medios tras la aparición de la nueva "Novia del Mundial"
​La fiebre por el Mundial de Fútbol 2026 no solo se vive en las canchas, sino también en el terreno del espectáculo y las redes sociales, donde estalló una impensada guerra de patentes en Paraguay. Todo comenzó tras el partido amistoso entre la selección albirroja y Nicaragua en el Estadio Defensores del Chaco, donde las imágenes de una joven de 19 años llamada Daniela Naiel Aguilera se volvieron masivas de forma inmediata.
La espectacular belleza de la estudiante de psicología clínica generó tanto revuelo que muchos internautas llegaron a debatir si sus fotos eran reales o creadas por Inteligencia Artificial, bautizándola rápidamente en las plataformas como la nueva "Novia del Mundial".
La enorme atención mediática que recibió Aguilera no tardó en despertar la furia y la reacción legal de Larissa Riquelme, la histórica modelo y exbailarina de Showmatch que saltó a la fama internacional bajo ese mismo pseudónimo durante el Mundial de Sudáfrica 2010. Riquelme utilizó sus cuentas oficiales para lanzar una severa advertencia y un fuerte descargo dirigido a la prensa internacional, argumentando que el apodo en cuestión es de su exclusiva propiedad legal. La actual comunicadora deportiva recordó que tiene debidamente registrada la marca "La Novia del Mundial", por lo que terceros no pueden utilizarla comercialmente ni para ganar visibilidad a costa de su prestigio.
En su escrito, la consagrada mediática paraguaya exigió formalmente a las empresas, plataformas digitales y medios de comunicación que eviten asociar su denominación patentada a otras figuras sin su autorización expresa. Si bien Larissa aclaró de forma posterior que su intención no era atacar directamente a Naiel Aguilera, sino proteger su identidad profesional y evitar la competencia desleal, el comunicado encendió la polémica en las redes, donde muchos usuarios cuestionaron si un mote popular de carácter internacional realmente puede monopolizarse legalmente de esa manera.
Por su parte, la joven Daniela Naiel Aguilera se tomó la repercusión con absoluta tranquilidad y una notable altura, buscando desactivar cualquier tipo de enfrentamiento con su compatriota. A través de sus intervenciones en la televisión y las redes, la estudiante manifestó que se siente sumamente mimada por el cariño del público y aclaró que ella no busca restarle mérito a la trayectoria de nadie, sino simplemente disfrutar de su propio momento de exposición.
De esta forma, el certamen de 2026 suma su primera gran controversia mediática, reabriendo el debate sobre el recambio generacional de las musas del fútbol y los límites del derecho de marcas en la era digital.