COLECTIVOS BAJO ATAQUE
El vandalismo golpea al transporte y el debate llegó al Concejo
Los ataques contra colectivos del transporte urbano volvieron a encender las alarmas en la ciudad de Formosa. La rotura de vidrios en distintas unidades, principalmente de las líneas H y K, no sólo generó pérdidas económicas sino también preocupación por la seguridad de pasajeros y choferes. La situación llegó esta semana al Concejo Deliberante, donde se abrió un debate sobre las medidas necesarias para enfrentar el problema.
La discusión se originó a partir de un proyecto presentado por la concejal Macarena Depretto, quien propuso una ordenanza orientada a reforzar la seguridad en el transporte público. La iniciativa, sin embargo, no logró avanzar y fue cuestionada por concejales oficialistas.
José Delguy, edil de Valores Ciudadanos, aseguró que la preocupación es compartida por todos los sectores políticos, pero consideró que el proyecto no aportaba soluciones concretas. Según explicó, cada vez que ocurre un hecho de vandalismo se realizan las denuncias correspondientes y existe un trabajo coordinado entre la Municipalidad y la Policía de la provincia para investigar los casos.
“El Ejecutivo municipal ya está trabajando junto con las fuerzas de seguridad. Hay un seguimiento de cada hecho y una búsqueda de los responsables”, sostuvo durante una entrevista con “La Otra Mirada” de FM Espacios 92.5.
Delguy señaló además que el expediente fue presentado apenas horas antes de la sesión y que no existió tiempo suficiente para analizarlo en detalle. No obstante, indicó que entre los puntos planteados figuraban un pedido para reforzar la presencia policial y la elaboración de informes sobre los costos que generan los daños ocasionados a las unidades.
Más allá de las diferencias políticas, el concejal reconoció que la situación preocupa especialmente en algunos sectores de la ciudad donde se registraron los ataques. Advirtió que el objetivo debe ser evitar que los hechos vandálicos obliguen a modificar recorridos o afecten la prestación del servicio en determinados barrios.
Cada unidad que resulta dañada debe salir de circulación para ser reparada, lo que repercute directamente en la frecuencia y en la calidad del servicio para los usuarios. Si bien los vehículos cuentan con cobertura de seguros, el proceso de reparación demanda tiempo y genera complicaciones operativas para la empresa prestataria.
Delguy también cuestionó a sectores opositores por utilizar el tema con fines políticos. Afirmó que algunas propuestas son presentadas más como herramientas de posicionamiento mediático que como soluciones viables para los problemas cotidianos de los vecinos.
En ese sentido, remarcó que la prioridad debe ser garantizar la seguridad de los pasajeros, de los trabajadores del transporte y de los propios colectivos, al tiempo que confirmó que buscará reunirse con representantes de la cooperativa que administra el servicio para interiorizarse aún más sobre la problemática.
Mientras continúan las investigaciones para identificar a los responsables de los ataques, el debate quedó instalado: cómo proteger un servicio esencial para miles de formoseños sin que la discusión política termine desplazando la búsqueda de soluciones concretas.