"HAY UN FAVORITO"
Ante las tensiones entre el jurado de Es mi sueño, Guido Kaczca blanqueó al jurado más importante
âEl nuevo gran éxito de las noches de El Trece, Es mi sueño, no solo genera repercusiones por el impresionante talento de sus participantes, sino también por el clima que se vive en el estrado de sus evaluadores. En los últimos días, los rumores de una feroz interna escalaron a gran velocidad en los medios de espectáculos, poniendo el foco en una supuesta distancia y falta de sintonía entre las figuras del jurado. La atención de la prensa se posó fundamentalmente sobre la tirantez en las devoluciones entre el prestigioso folclorista Abel Pintos y el siempre descontracturado líder de Turf, Joaquín Levinton, un contrapunto estilístico que al aire dejó frases cortantes como el recordado "yo no pienso como él" por parte del intérprete de Oncemil.
âAnte el revuelo ocasionado por las versiones de una mala relación cotidiana, el propio Joaquín Levinton decidió romper el silencio de manera pública para ponerle paños fríos a la polémica y restarle dramatismo al asunto. Fiel a su habitual estilo utilizó el sarcasmo para referirse a Abel Pintos al firmar autógrafos colocando el nombre del folklorista y lanzndo frases en entrevistas como: "yo tengo tanta sabiduría que me encargo de coachear a Abel", en clara referencia a las devoluciones con alto nivel de conocimientos técnico de su compañero. Por su parte, el cantautor de "Sin principo ni final" le quitó el dramatismo a la situacón y aseguró que es positivo que hayan distintas miradas en n jurado.
Lejos de mantenerse neutral, Guido Kaczka productor y conductor del programa no dudo en revelar que al pensar en la realización de este exitoso formato tenía muy claro a quién quería como prioridad en el proyecto: "al primero que fui a buscar fue a Abel, hice de todo para que él me dé la palanca verde".
âSin embargo, el panorama dentro del programa sumó una importante dosis de dramatismo y combustible mediático a raíz de la rotación en las sillas del certamen, donde Natalie Pérez ingresó temporalmente para ocupar la plaza de Jimena Barón. La joven actriz y cantante protagonizó un confuso y angustiante momento durante una entrevista en vivo, donde rompió en llanto al ser consultada por la presunta hostilidad que recibiría por parte de sus compañeros de estrado. "Me estaban diciendo algo feo sobre mi persona en mi lugar de trabajo y me afectó", reconoció con total vulnerabilidad la artista, sembrando un manto de dudas sobre si el clima laboral es realmente tan idílico como se intenta declarar públicamente en las notas.
âPor su parte, la producción general del ciclo televisivo y el resto de los protagonistas intentan mantener el foco en el gran rendimiento de las grabaciones, sosteniendo que las diferencias forman parte de los perfiles artísticos de cada uno. Jimena Barón, en sus participaciones previas, siempre defendió la diversidad de criterios del panel -que también supo integrar La Mona Jiménez- entendiendo que la riqueza del show radica precisamente en el choque de miradas entre la rigurosidad técnica y la intuición popular. Con Abel Pintos preparando una gira y dejando episodios grabados para no resentir el aire, el programa transita su etapa más exitosa, demostrando que el verdadero juego de Es mi sueño se debate tanto arriba del escenario como en el picante duelo de egos de su jurado.