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Mundial 2026: las nuevas reglas arbitrales buscan un fútbol más dinámico y con menos tiempo perdido
El exárbitro nacional y actual instructor arbitral de la Liga Formoseña de Fútbol, Roberto Ríos, analizó las modificaciones reglamentarias que se proyectan para el Mundial 2026 y explicó que el principal objetivo de los cambios es lograr partidos más dinámicos, reduciendo las interrupciones innecesarias y el tiempo perdido durante el juego.
En diálogo con el programa "Pelotas Para Todos" de FM Espacios 92.5, Ríos señaló que los organismos internacionales vienen trabajando desde hace tiempo en diferentes pruebas piloto para combatir una problemática que preocupa a dirigentes, árbitros y espectadores: el escaso tiempo efectivo de juego.
Según recalcó, diversos estudios realizados por la FIFA y otras entidades muestran que en un partido de 90 minutos la pelota permanece en juego entre 50 y 60 minutos, mientras que el resto del tiempo se pierde en protestas, simulaciones, cambios de jugadores y otras interrupciones.
"Lo que se busca es darle mayor continuidad al espectáculo y evitar maniobras que retrasen las reanudaciones".
Entre las innovaciones que se están evaluando aparece una modificación vinculada a las sustituciones. Ríos comentó que durante un amistoso internacional disputado entre Japón e Islandia se puso en práctica una regla que sanciona a los futbolistas que demoran deliberadamente su salida del campo de juego.
La medida establece que si un jugador tarda en abandonar el terreno, recibe una amonestación y su reemplazante no puede ingresar de manera inmediata, obligando al equipo a jugar temporalmente con un futbolista menos. Según indicó, la experiencia tuvo resultados positivos y podría formar parte de las futuras reglamentaciones.
Otro de los aspectos que genera expectativa es la ampliación de las facultades del VAR. Hasta ahora, la tecnología intervenía principalmente en acciones relacionadas con goles, penales, errores de identidad y expulsiones directas. Sin embargo, las nuevas pruebas permitirían que también pueda colaborar en determinadas situaciones vinculadas a tarjetas amarillas cuando existan errores evidentes de apreciación.
Ríos expresó que, pese al avance tecnológico, el arbitraje seguirá dependiendo en gran medida del criterio humano. "Existen reglas estrictamente definidas, como las dimensiones del campo o la cantidad de jugadores, pero que muchas decisiones continúan sujetas a la interpretación del colegiado en tiempo real", agregó.
En ese sentido, destacó la importancia de la formación profesional y aseguró que la credibilidad de un referí no se construye únicamente a partir del conocimiento del reglamento. "La moral, la ética y los valores son fundamentales para que jugadores, dirigentes y el público confíen en las decisiones arbitrales", afirmó.
Para Ríos, los cambios que podrían implementarse en el Mundial 2026 representan un paso más en la búsqueda de un juego más atractivo, transparente y dinámico. Aunque aclaró que todavía existen pruebas y evaluaciones en curso, consideró que la tendencia es clara: reducir las interrupciones y garantizar que el protagonismo vuelva a estar en la pelota y no en las demoras que muchas veces afectan el espectáculo.