INDUSTRIA ARGENTINA
Obreros en La Plata crean impresora 3D capaz de construir casas en 40 horas
Una impresora 3D capaz de levantar las paredes de una vivienda de 65 metros cuadrados en apenas 40 horas ya es una realidad en Argentina. El innovador desarrollo fue impulsado por trabajadores del Astillero Río Santiago junto a la Universidad Nacional de La Plata y apunta a convertirse en una herramienta para reducir costos y tiempos de construcción en proyectos habitacionales destinados a sectores populares.
En diálogo con "La Otra Mirada" por FM Espacios 92.5, Santiago Amiconi, delegado del Astillero Río Santiago y miembro de la Agrupación Clasista y Combativa, explicó que el proyecto nació a partir de una articulación entre la empresa estatal y la universidad pública con el objetivo de aportar soluciones concretas al histórico déficit habitacional que atraviesa el país.
“Es una impresora similar a las que imprimen en plástico, pero a gran escala. Puede construir las paredes exteriores e interiores de una vivienda en apenas 40 horas”, detalló. La estructura se completa luego con la colocación del techo, las aberturas y las terminaciones tradicionales.
El prototipo ya fue construido y probado con éxito. Según explicó Amiconi, la principal dificultad del proyecto fue desarrollar una mezcla cementicia especial capaz de mantener la forma mientras la máquina trabaja capa sobre capa. Ese desafío fue resuelto por equipos de investigación de la Universidad Nacional de La Plata, permitiendo que la tecnología pase de la etapa experimental a una instancia de aplicación concreta.
La impresora funciona sobre un sistema de rieles y pórticos que le permite adaptarse a distintos diseños habitacionales. Además, deja previstos los espacios para puertas y ventanas durante el proceso de impresión, reduciendo tiempos de obra y costos de mano de obra.
Desde el astillero destacaron que se trata de un desarrollo único en América Latina y señalaron que, en los próximos meses, se realizará la construcción de una primera vivienda demostrativa en instalaciones de la universidad. El objetivo es exhibir públicamente el funcionamiento de la tecnología y promover su utilización en programas de vivienda social.
Amiconi subrayó además el valor estratégico del proyecto como ejemplo de articulación entre el sistema científico y el sector público productivo.
“Estamos demostrando lo que pueden hacer una empresa estatal y una universidad pública cuando trabajan para resolver problemas concretos de la gente”, afirmó.
La iniciativa surge en un contexto marcado por la crisis habitacional y las dificultades de acceso a la vivienda propia para miles de familias argentinas. Para sus impulsores, la posibilidad de construir barrios completos en tiempos reducidos abre una nueva perspectiva para atender una demanda histórica que sigue sin respuesta suficiente en gran parte del país.
Mientras se ultiman los detalles para la primera demostración pública, el proyecto ya despierta interés por su potencial para transformar la construcción de viviendas sociales y poner la innovación tecnológica al servicio de una necesidad tan básica como urgente: el derecho a una casa propia.