ECONOMÍA EN RETROCESO
Fuerte caída del empleo privado y del consumo de combustible en el NEA
El empleo privado registrado en la región del NEA atraviesa un proceso de fuerte contracción que se profundiza desde fines de 2023, con impactos directos en el mercado laboral y en el consumo. Así lo señaló el consultor de Politikon Chaco, Alejandro Pegoraro, en diálogo con el programa “Formosa Mi Ciudad” de FM Espacios 92.5, al analizar la situación económica actual.
Según explicó el especialista, la región viene registrando caídas sostenidas en el empleo formal del sector privado, con una aceleración en los últimos meses. En el caso de Formosa, detalló que la baja interanual ronda el 4%, lo que equivale a cerca de 1.000 puestos de trabajo menos, en un mercado que ronda los 23.000 empleos privados registrados.
En una mirada de más largo plazo, Pegoraro advirtió que desde noviembre de 2023 el empleo privado formal acumula una caída aproximada del 11,5%, lo que representa alrededor de 3.000 puestos de trabajo perdidos. En ese contexto, la provincia se ubica entre las más afectadas del país y lidera las caídas dentro del NEA.
El analista también remarcó el fuerte desequilibrio estructural del mercado laboral regional, donde el empleo público duplica al privado. Esta relación condiciona la dinámica económica, ya que reduce la capacidad del sector privado para absorber mano de obra en contextos de crisis o estancamiento.
En comparación con la pospandemia, Pegoraro manifestó que el escenario actual es más complejo y prolongado. Mientras que en 2020 la caída fue un shock puntual con fuerte intervención estatal y recuperación relativamente rápida, hoy se trata de un proceso más extendido, sin señales claras de piso ni motores visibles de reactivación en la región.
A diferencia de otras zonas del país donde impulsan la actividad sectores como la energía, el petróleo o la minería, el NEA no cuenta con esas “locomotoras” económicas
Respecto a la estructura sectorial, indicó que los rubros más afectados son la construcción, el comercio y la industria, que concentran la mayor parte del empleo formal en la región. Estas actividades presentan caídas generalizadas y explican gran parte del deterioro del mercado laboral.
En paralelo, algunos servicios como educación privada, telecomunicaciones y servicios financieros muestran cierta estabilidad, aunque con menor incidencia en el total del empleo. El sector agropecuario, por su parte, presenta comportamientos más variables según las campañas productivas.
Finalmente, Pegoraro analizó la caída en la venta de combustibles en la región, que ronda el 9,8% en términos interanuales. Recalcó que el fenómeno responde tanto a la menor actividad económica como a factores fronterizos, donde muchos consumidores optan por cargar combustible fuera del país o en otras jurisdicciones.
“La combinación de menor poder adquisitivo, caída del empleo y cambios en los flujos fronterizos impacta directamente en el consumo de combustible”, concluyó el consultor, al advertir que este comportamiento también refleja el enfriamiento general de la economía regional.