PÁNICO EN GRAN HERMANO
Quiénes sobrevivieron a la "Placa Planta" y el fantasma de la doble eliminación
La casa de Gran Hermano no da respiro. En una jugada maestra de la producción para sacudir la modorra de la convivencia, se activó la temida "Placa Planta", una nominación diseñada específicamente para exponer a aquellos participantes que juegan a la sombra, evitando conflictos, pero también evitando generar contenido. Lo que nadie esperaba era que la resolución dejara a la casa dividida y con el temor real de una doble eliminación.
Durante la gala, la tensión se podía cortar con un cuchillo. Uno a uno, Santiago del Moro fue anunciando los nombres de quienes, gracias al voto del público o a su desempeño en la casa, lograban salir de la placa de riesgo.
Santiago del Moro fue el encargado de comunicar, uno a uno y de manera aleatoria, quiénes fueron los salvados por decisión de los televidentes. La expectativa creció con cada nombre y el nerviosismo fue palpable, especialmente entre aquellos que sabían que su bajo perfil podía costarles caro en esta instancia. El primero en respirar aliviado fue Manu Ibero, seguido por Cinzia Francischiello, Gladys “La Bomba Tucumana” y Yanina Zilli. La lista continuó con Luana Fernández, Tamara Paganini, Emanuel Di Gioia, Danelik Galazán y Jennifer “Pincoya” Galvarini.
De este modo, nueve participantes aseguraron su permanencia, al menos hasta la próxima gala, mientras que seis quedaron en la cuerda floja y podrían ser los próximos en despedirse de la casa este miércoles 13 de mayo. Los nominados que integran la placa planta y que están en riesgo de eliminación son: Lolo Poggio, Grecia Colmenares, Juan “Juanicar” Caruso, Franco Zunino, Titi Tcherkaski y Eduardo Carrera.
"No se trata solo de estar, se trata de ser", parece ser el mensaje que Gran Hermano les envió a los nominados. La incertidumbre ahora reina entre los seguidores, quienes debaten en redes sociales quiénes son los verdaderos "caracoles" que deben abandonar la competencia.
Aunque algunos lograron esquivar la bala esta vez, la placa final ha dejado a varios pesos pesados y a otros tantos "fantasmas" compartiendo el mismo destino. La audiencia ahora tiene en sus manos la posibilidad de dar un mensaje contundente: en Gran Hermano, el que no arriesga, se va.