ESCÁNDALO EN EL CHATEAU LIBERTADOR
Demandas cruzadas entre Maxi López y una ex inquilina: miles de dólares en juego
Maxi López pasó de las cocinas de MasterChef a los pasillos de tribunales sin escalas. El dueño del Birmingham pensó que tenía la jugada ganada cuando demandó a su exinquilina por 140 millones de pesos alegando destrozos en su exclusivo departamento del piso 35, pero la jugada le salió por la culata.
La mujer en cuestión no es cualquier inquilina: es una abogada que decidió responder con artillería pesada. La contrademanda no solo exige la devolución de 7.000 dólares de depósito, sino que expone irregularidades que la AFIP no querría leer: contratos presuntamente abusivos, pagos en negro de hasta 3.500 dólares mensuales y el cobro indebido de expensas extraordinarias.
La prueba reina de la inquilina son las cámaras de seguridad del edificio. Mientras ella aún pagaba el alquiler, el video mostraría a Maxi y su hijo instalados en el departamento como si ya fuera suyo. Este "uso indebido" de la propiedad, sumado a las acusaciones de extorsión para no devolver el depósito, es lo que eleva el conflicto al plano penal.
Aunque en los programas de espectáculos se lanzó la pregunta de si podría ir preso, la realidad es que el expediente en el juzgado 47 recién arranca. Sin embargo, el matiz penal de la denuncia por estafa y abuso de confianza pone al empresario en una situación inédita y muy delicada. El "rubio" que siempre salió ileso de sus batallas con Wanda Nara, ahora enfrenta a una profesional que conoce cada coma del código civil y penal.
Por ahora, el departamento del Chateau Libertador está vacío, pero el expediente no para de llenarse. Maxi López solicitó "litigar sin gastos", pero el costo mediático y legal ya empezó a pasarle factura.