CONGRESO
Cómo será y qué establece la reforma de la Ley de Salud Mental que debate el Senado
El Senado comenzará este miércoles el tratamiento del proyecto de reforma a la Ley de Salud Mental. La propuesta, impulsada por el Gobierno, establece modificaciones de los protocolos vigentes en psiquiatría e internaciones.
En el documento figuran cambios sobre el tratamiento de personas con patologías psiquiátricas o consumos problemáticos de sustancias, otorgando mayor peso a la evaluación médica en la toma de decisiones.
El debate se llevará a cabo en un plenario de las comisiones de Salud y de Legislación General, programado para las 16:30.
Con esta reforma, el Gobierno pretende dar respuesta a una demanda persistente de familiares de pacientes que señalan dificultades con la normativa actual, sancionada en el 2010.
El cambio más profundo del proyecto reside en la flexibilización de los criterios para las internaciones no voluntarias. La iniciativa propone sustituir el concepto jurídico de "riesgo cierto e inminente" por una definición más amplia: la "situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros".
Esta nueva terminología busca agilizar la asistencia obligatoria sin requerir el consentimiento previo del paciente en situaciones críticas. En la legislación vigente, la internación forzada es un recurso limitado que suele requerir de instancias judiciales complejas para su ejecución.
Otro punto relevante de la reforma es la reconfiguración de los equipos de atención. Si bien se mantiene el enfoque interdisciplinario, el proyecto establece la presencia obligatoria y central del médico psiquiatra en el proceso. Esto representa un giro respecto al modelo anterior, donde las distintas disciplinas tenían un peso equivalente en la determinación de diagnósticos y tratamientos.
Bajo este nuevo esquema, la mirada del profesional de la psiquiatría tendrá mayor jerarquía en decisiones determinantes, tales como el alta médica o el inicio de una internación.
Los impulsores del proyecto argumentan que esta medida devuelve el enfoque clínico a una ley que, según su criterio, se había vuelto excesivamente administrativa.
En cuanto a la estructura de los dispositivos de salud, la reforma integra el abordaje de las adicciones dentro de las políticas de salud mental. La autoridad de aplicación tendrá la facultad de definir planes específicos, ya sean ambulatorios o de internación, para el tratamiento de consumos problemáticos de sustancias.
Se espera que durante la jornada del miércoles se definan los plazos para la emisión de dictámenes tras el testimonio de especialistas en la materia, asociaciones de psiquiatras y organizaciones de familiares de personas con padecimiento mental.