MOVISTAR ARENA
Roxette homenajeó a Los Redonditos de Ricota durante su show en Argentina
La escena tuvo algo de irreal, como si durante unos segundos el tiempo se hubiera doblado sobre sí mismo. En medio de un estadio colmado, con la expectativa puesta en los clásicos de siempre, sonaron los primeros acordes de “Ji ji ji”, el himno inoxidable de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
No fue un guiño menor: fue una declaración de amor. Desde el escenario del Movistar Arena, Roxette decidió abrazar el pulso del rock argentino y hacerlo propio. Y el estadio respondió como si se tratara de un ritual compartido: cantando, filmando, viralizando.
Las imágenes no tardaron en multiplicarse en redes sociales, donde los fanáticos reconstruían la escena con asombro y memoria. “En los shows de Roxette, antes de tocar ‘Joyride’, el guitarrista Christoffer Lundquist toca un fragmento de alguna canción local; en Argentina 2012 fue ‘De música ligera’ y en 2026 ‘Ji ji ji’”, comentó uno de los seguidores, trazando un puente entre épocas, ciudades y canciones, en tanto que otro no dudó en expresar: “Estuve ahí y no lo podíamos creer. Un grosso total”, con la emoción a flor de piel. Esa continuidad —ese pequeño gesto que se transforma en tradición— terminó de sellar una noche que ya tenía todos los condimentos de lo extraordinario.
Habían pasado 14 años desde la última visita, y la expectativa encontró su recompensa en dos horas de hitazos encadenados sin respiro. Desde los primeros acordes, el concierto se sostuvo sobre una certeza: el cancionero de Roxette no envejece. “The Look”, “Listen to Your Heart”, “Dressed for Success” y “Joyride” fueron desfilando con la naturalidad de los clásicos que ya no necesitan presentación, mientras el público —de distintas generaciones— respondía con una devoción intacta.