TIEMPO DE CRISIS
Una cadena de ayuda que no se detiene en Formosa
En un contexto económico y social complejo, la solidaridad vuelve a emerger como uno de los valores más firmes de la sociedad formoseña. La ayuda mutua, impulsada por vecinos y vecinas, se convierte en una herramienta clave para acompañar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
Argentina ha sido históricamente reconocida por su espíritu solidario, y Formosa no es la excepción. En este marco, el programa "Hora" 20 de FM Espacios 92.5 puso en foco la historia de Estela Jazmín, conocida afectuosamente como “Estelita”, una mujer que transformó la asistencia al prójimo en una verdadera misión de vida.
Lejos de contar con grandes recursos económicos, Estelita sostiene su labor desde la humildad. “Vivo del sueldo de mi esposo y no llegamos a fin de mes. Soy quien administra el hogar y aun así cuesta. Pero somos instrumentos de Dios, estamos de paso, y si Él me usa para algo, a Él sea la gloria”, expresó.
Su vocación solidaria surge en un momento que describe como uno de los más difíciles en la historia reciente del país. “En mis 55 años nunca vi una Argentina así. Las demandas que recibo son muchas y, aunque no puedo abarcar todo, hago lo que está a mi alcance”, señaló.
Las necesidades que llegan a sus manos son diversas y urgentes: desde personas con enfermedades crónicas, como diabetes, hasta quienes buscan iniciar un emprendimiento sin contar con recursos básicos. También se presentan casos de vecinos que requieren prótesis ortopédicas o asistencia para cubrir necesidades esenciales.
Para dar respuesta, Estelita recurre principalmente a las redes sociales, donde organiza campañas solidarias, rifas y colectas. Además, se apoya en una red de contactos que, según cuenta, no deja de sorprenderla. “No sé de dónde salen tantas personas dispuestas a ayudar. Me considero alguien humilde, aunque sé que soy conocida, tal vez por mi apellido. Algunos me dicen influencer, otros simplemente me conocen por lo que hago”, relató.
En tiempos adversos, historias como la de Estelita reflejan cómo la empatía y el compromiso colectivo pueden marcar la diferencia, consolidando una verdadera cadena solidaria que atraviesa a toda la comunidad.