2026-04-14

CONSTRUCCIÓN EN CRISIS

Sin obras públicas, el sector no muestra señales de recuperación

Desde la Cámara de la Construcción advierten que la actividad sigue en caída desde fines de 2023. Señalan la paralización de obras, falta de pagos y ausencia de políticas nacionales como los principales factores.

La construcción en Formosa atraviesa uno de sus momentos más críticos en años y, lejos de mostrar signos de recuperación, el panorama continúa marcado por la incertidumbre y la retracción de la actividad. Así lo advirtió el presidente de la delegación local de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Edgardo Hoyos, en diálogo con "La Otra Mirada" de FM Espacios 92.5.

El dirigente empresarial señaló que la caída del sector se profundizó desde diciembre de 2023 y que, hasta el momento, no se vislumbran señales claras de reactivación. “Estamos prácticamente en un límite. Esperanzas siempre hay, pero cada vez es más difícil ver un repunte”, sostuvo, al tiempo que cuestionó la falta de políticas nacionales orientadas a motorizar la obra pública.

En ese sentido, explicó que la única reactivación parcial que se registró en algunas jurisdicciones responde al esfuerzo de las provincias, que sostienen obras con recursos propios. Sin embargo, remarcó que ese aporte resulta insuficiente para compensar el impacto de la paralización de la inversión nacional. “No alcanza para cubrir el vacío enorme que dejó la obra pública”, afirmó.

Uno de los puntos más críticos es la interrupción de proyectos en ejecución. Según detalló, en Formosa hay más de medio centenar de obras paralizadas, incluyendo infraestructura vial, redes de agua y cloacas, escuelas, hospitales y centros de salud. Incluso aquellas financiadas por organismos internacionales quedaron detenidas, sin posibilidad de continuidad ni transferencia a las provincias.

A esto se suma la falta de pago de certificados adeudados, una situación que agrava el cuadro financiero de las empresas. “Después de tanto tiempo, si no hay actualización, esos montos quedan licuados”, advirtió Hoyos, quien también cuestionó la imposibilidad de avanzar en acuerdos para destrabar los proyectos.

El impacto no solo alcanza a las empresas constructoras, sino también a toda la cadena productiva vinculada al sector. Desde la CAMARCO destacan que la construcción dinamiza más de un centenar de industrias y genera empleo directo e indirecto, por lo que su parálisis repercute de manera directa en la economía regional.

En cuanto a la obra privada, el panorama tampoco resulta alentador, especialmente en el norte del país, donde su incidencia es menor. “Es muy limitada y no logra compensar la caída de la obra pública”, explicó, señalando que solo algunos proyectos puntuales de gran escala logran sostener cierta actividad.

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Finalmente, Hoyos advirtió que muchas empresas ya se encuentran inactivas y que sostener esa situación en el tiempo puede resultar irreversible. “Para una constructora estar uno o dos años parada es una herida de muerte”, expresó. En ese marco, remarcó que el impacto más grave recae sobre los trabajadores, quienes pierden sus fuentes laborales en un contexto de fuerte recesión.

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