UNA ENFERMEDAD SIN CURA PERO CON CONTROL
Alcohólicos Anónimos cumple 50 años y refuerza su mensaje de acompañamiento y recuperación
En una sociedad atravesada por diversas crisis y vulnerabilidades, Alcohólicos Anónimos (AA) se mantiene hace medio siglo como un faro de esperanza silencioso. En FM Espacios 92.5, Reinaldo y Patricio, alcohólicos en recuperación e integrantes de AA en Formosa, compartieron su testimonio y brindaron detalles sobre el trabajo que la comunidad viene desarrollando en la provincia para acompañar a personas que atraviesan problemas con el alcohol.
Desde la organización destacaron que se busca acercar información, contención y herramientas tanto a personas que atraviesan situaciones vinculadas al consumo problemático de alcohol y a sus entornos familiares.
Este fin de semana se realizará una reunión pública informativa por los 50 años de Alcohólicos Anónimos en Formosa, con la participación de profesionales de la salud y de la justicia, además de integrantes de la comunidad y de Al-Anon.
Durante Durante el programa La otra mirada, explicaron qué es Alcohólicos Anónimos y cuál es su objetivo principal. Señalaron que se trata de una comunidad de personas que comparten su experiencia, fortaleza y esperanza para resolver un problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. En tanto, aclararon que el único requisito para ser miembro es el deseo de dejar de beber, que no se pagan cuotas ni derechos de admisión y que la organización no está vinculada a ninguna religión, partido político ni institución.
“El objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar la sobriedad”, remarcaron.
Cómo reconocer el problema
Consultados sobre cómo una persona puede advertir que ya no logra manejar su relación con el alcohol, explicaron que la Organización Mundial de la Salud reconoce al alcoholismo como una enfermedad que no tiene cura, pero sí puede detenerse mediante la suspensión del consumo.
Entre los principales signos de alerta mencionaron la imposibilidad de frenar una vez iniciado el consumo, la pérdida de control durante las reuniones sociales, las lagunas de memoria y el no recordar cómo se llegó a la casa.
Además, sostuvieron que el alcoholismo genera consecuencias económicas, familiares, laborales y también accidentes, y que en etapas más avanzadas la persona necesita beber casi todos los días.
Patricio compartió su experiencia personal y explicó que durante mucho tiempo no sabía que atravesaba una enfermedad. “Yo me autodiagnosticaba como irresponsable. Recién cuando llegué a un grupo, después de tocar fondo, entendí que tenía una enfermedad”, afirmó.
Una enfermedad sin cura pero con control
Desde AA insisten que entender el alcoholismo desde una perspectiva médica y espiritual es el primer paso hacia la sanación. "Muchos creen que es solo irresponsabilidad, pero el alcoholismo es una enfermedad mental, emocional, física y espiritual", definieron.
Ambos entrevistados explicaron que la recuperación en Alcohólicos Anónimos se apoya en la práctica de los doce pasos, cuyo punto de partida es aceptar la impotencia frente al alcohol. Patricio indicó que la organización entiende al alcoholismo como una enfermedad mental, emocional, espiritual y también física.
Remarcaron además que el programa es libre, gratuito y confidencial. Las personas pueden asistir a la cantidad de reuniones que consideren necesarias, sin obligación de brindar datos personales ni documentación. “El único requisito es el deseo de dejar la bebida”, subrayaron mientras añadieron que existen reuniones cerradas, destinadas exclusivamente a personas alcohólicas, y reuniones abiertas a la comunidad, en las que pueden participar profesionales. De todos modos, enfatizaron que la base del programa es la ayuda de un alcohólico a otro.
Crisis social y mayor vulnerabilidad
Durante la entrevista, advirtieron que los contextos de crisis económica y social tienden a profundizar la enfermedad. “Muchas veces uno quiere calmar los nervios con un vaso o una botella, pero eso termina hundiéndonos más”.
El primer paso, y quizás el más desafiante políticamente dentro de la soberanía individual, es el reconocimiento de la derrota: “Aceptar que somos impotentes ante el alcohol y que nuestra vida se ha vuelto ingobernable”.
Presencia en el territorio y alcance
En ese sentido, anunció que este fin de semana se realizará una reunión pública informativa por los 50 años de Alcohólicos Anónimos en Formosa, con la participación de profesionales de la salud y de la justicia, además de integrantes de la comunidad y de Al-Anon.
El encuentro se llevará a cabo el 1 de marzo, a las 9.30 horas, en Fotheringham 141, Casa de Retiro Papa Francisco (ex Casa Cuna). La actividad informativa será gratuita y, posteriormente, se compartirá un almuerzo con una adhesión destinada a cubrir los gastos de la jornada.
Además, recordaron que quienes necesiten información también pueden acceder a la página oficial de Alcohólicos Anónimos en Argentina, donde se encuentra disponible el test de doce preguntas para realizar un autodiagnóstico, así como material de lectura.
Algunos de los espacios donde funcionan los grupos en la capital formoseña:
- Grupo Luz de Amor: funciona en la Iglesia Catedral, avenida 25 de Mayo al 340, los lunes, miércoles y viernes de 20 a 21.30.
- Grupo San Francisco: en Pacífico y Escosina 1553, los viernes de 20 a 21.30.
- Grupo Centenario: en la Iglesia Sagrada Familia, barrio Eva Perón, los martes de 20 a 21.30.
- Grupo Santa Rosa: en la Iglesia Santa Rosa, los martes y jueves de 20 a 21.30.
- Grupo Don Bosco: en la Iglesia Don Bosco, los sábados de 18.30 a 19.30.
En el interior de Formosa:
También informaron que existen grupos en el interior provincial, entre ellos el Grupo Independencia en Clorinda, que funciona los sábados de 19.30 a 20.30, y el grupo Unidos por la Esperanza en la localidad de Laishí.