DEBATE AMBIENTAL
Jorge Capitanich defendió la ley de Glaciares y rechazó su modificación
En diálogo con el programa “Formosa Mi Ciudad” de FM Espacios 92.5 el senador nacional por la provincia del Chaco, Jorge Capitanich, se refirió al debate en el Senado sobre la modificación de la Ley de Glaciares y confirmó que votó en contra de los cambios impulsados por el oficialismo.
“El agua dulce es un recurso estratégico y vital para la vida humana”, remarcó el legislador, al fundamentar su postura. Durante la entrevista, explicó que el planeta posee un 70% de agua, pero solo un 3% es dulce, y que dentro de ese porcentaje se encuentran las reservas glaciares, fundamentales para el consumo humano, la producción y la preservación de la biodiversidad.
Capitanich recordó que la norma tuvo un largo recorrido legislativo y judicial. Señaló que en 2008 se sancionó una primera ley que fue vetada, y que en 2010 se aprobó una nueva versión que fue ratificada en su constitucionalidad por la Corte Suprema en 2019. “Es una ley plenamente vigente y equilibrada”, afirmó.
Principio precautorio y dominio provincial
El senador sostuvo que la discusión central gira en torno al principio precautorio y a la delimitación de actividades permitidas en zonas glaciares y periglaciares, especialmente en materia minera. En ese sentido, destacó que la legislación establece presupuestos mínimos de protección ambiental conforme al artículo 41 de la Constitución Nacional, sin desconocer el dominio originario de las provincias sobre sus recursos naturales, consagrado en el artículo 124.
“No estamos en contra de las inversiones mineras. El peronismo fue el que más promovió la inversión extranjera directa en la Argentina”, subrayó, al mencionar antecedentes históricos de promoción industrial y minera durante gobiernos justicialistas.
Asimismo, citó el caso del yacimiento Cerro Vanguardia, en Santa Cruz, como ejemplo de explotación minera compatible con el cumplimiento de normas ambientales.
Críticas al tratamiento en extraordinarias
Capitanich cuestionó que la modificación de la ley se haya debatido en sesiones extraordinarias. “No debería tratarse con apuro ni con correcciones de última hora”, sostuvo, y acusó al Gobierno nacional de utilizar una “mayoría circunstancial” acordada con gobernadores para avanzar en la iniciativa.
En ese marco, también criticó el contexto económico actual, al señalar indicadores como el crecimiento del desempleo, la caída del salario real, el aumento de la morosidad crediticia y la paralización de la obra pública. “Se está destrozando la economía”, expresó.
Finalmente, insistió en que la protección ambiental es un bien público indivisible y un principio que atraviesa la doctrina justicialista. “El ambiente sano es parte insustituible de nuestra visión política y del futuro del país”, concluyó.