ALERTA FRONTERIZA
Rescatan a adolescente que intentaban sacar del país sin documentos y drogada
Un operativo de control sobre la Ruta Nacional 9 permitió rescatar a una adolescente de 15 años que era trasladada en un colectivo de larga distancia, presuntamente con fines de trata. La menor no figuraba en la lista de pasajeros, no contaba con documentación y, según el informe preliminar, se encontraba bajo los efectos de sustancias que la mantenían en estado de somnolencia.
En comunicación con "La Otra Mirada" de FM Espacios 92.5, Soledad Yorg, ex delegada en Formosa del Comité Nacional de Lucha contra la Trata y la Explotación de Personas e integrante de la Fundación La Alameda confirmó que el procedimiento fue realizado por Gendarmería en un control de rutina sobre la Ruta Nacional 9, en el tramo comprendido entre Salta y Jujuy.
“Fue un operativo habitual. No hubo una denuncia previa. La chica estaba prácticamente en estado de delirio, no figuraba en la planilla de pasajeros y no quedaba claro el vínculo con los dos adultos que la acompañaban”, explicó.
Ante las inconsistencias detectadas, los efectivos procedieron a la detención de los mayores y al resguardo de la adolescente, mientras se avanza en la investigación para determinar el origen del viaje, el punto de abordaje y el destino final, que según versiones preliminares sería Perú.
Fronteras vulnerables
Yorg advirtió que el caso debe analizarse en el contexto de una creciente vulnerabilidad en zonas de frontera y de flexibilización de controles. Señaló que Argentina dejó de ser únicamente país de tránsito o destino y que hoy también se registran casos de adolescentes argentinas trasladadas hacia otros países para su explotación.
“Antes hablábamos de controles cruzados entre migraciones y empresas de transporte. Hoy muchos de esos controles ya no existen. Si no hay exigencia de documentación para menores al momento de vender un pasaje, todo depende de la voluntad del funcionario”, remarcó.
Desmantelamiento y preocupación
Durante la entrevista, Yorg manifestó su preocupación por el desfinanciamiento y la desarticulación de organismos nacionales dedicados a la lucha contra la trata, así como por modificaciones normativas que —según sostuvo— debilitan los mecanismos de control y seguimiento financiero.
“La trata y el tráfico son delitos económicos. Hay alguien que se enriquece explotando a una persona. Cuando se desdibuja la ruta del dinero y se desarman organismos de control, se dificulta perseguir a los responsables”, afirmó.
En ese sentido, destacó la importancia del trabajo comunitario y la vigilancia social ante la falta de controles efectivos. “La información y la participación de la comunidad son claves. Muchas veces es la sociedad la que detecta situaciones sospechosas y da aviso”, subrayó.
La adolescente permanece bajo resguardo mientras la Justicia federal avanza en la investigación para determinar responsabilidades y esclarecer si se trató de un intento de trata internacional. El caso volvió a poner en agenda la problemática de la explotación de menores y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y control en zonas fronterizas.