HIZO HISTORIA
María Becerra en River con su show 360: récord, invitados y una producción a nivel internacional
María Becerra volvió a tocar en River después de un año e hizo historia al convertirse en la primera mujer argentina en dar tres shows completamente agotados en el estadio Monumental, igualando el récord de figuras internacionales como Taylor Swift y Madonna .
La artista, que además inauguró el uso de un imponente escenario de 360 ââgrados , volverá este sábado para lograr una nueva marca absoluta: ser la única en presentarse cuatro veces en el recinto.
Unas 85 mil personas fueron testigos de la presentación de su álbum Quimera donde quedó clara la etapa madura y conceptual en la que se encuentra dentro de su carrera. Tal como había prometido, hubo invitados de todo tipo: Abel Pintos, Paulo Londra, Tiago PZK, Ariel Puchetta de Ráfaga, Taichu y su pareja Rei, Tini Stoessel y Pampita .
El show fue una especie de musical dividido en cinco actos, uno por cada alter ego creado para el disco y un cierre con la "quimera" conformada: ella misma. Más allá de las canciones de María -muchas de ellas creadas para un tipo de espectáculo con más fiesta y cachengue- hubo una historia que contar . Se notó la seriedad con la que La Nena de Argentina trabajó un show con estas características.
Un inicio con anime y dramatismo.
Arrancó caracterizada como Shanina y tanto las pantallas como los bailarines se vistieron con una estética animada. No por nada el primer tema fue Ramen para dos junto a Paulo Londra, que no solo tuvo la tarea de ser el primer invitado de la noche sino de abrir el show junto a la artista.
Durante el segundo acto, la cantante vio a Maite, una adolescente un poco trastornada por el abandono de su padre. Allí, la presentación se volvió dramática, hecho que contrastó bastante con algunas canciones que por cuestiones de ritmo no tienen ese carácter.
Sin embargo, quienes sí se plegaron completamente con el tema y la actuación fueron Abel Pintos y Tiago PZK. Cada uno con su impronta y su talento. Abel se sorprendió con una versión de Recuerdo que nunca existió y Tiago se metió en personaje y se trenzó con una cuerda frente a María al cantar "Entre nosotros" , hitazo que comparte con Nicki Nicole y Lit Killah.
De la cumbia a la oscuridad
A mitad de show llegaron las canciones más cumbieras de la mano de Gladys, un personaje barrial que tiñó el escenario como si fuese una cena de Navidad en el Conurbano bonaerense . Una mesa popular con los propios familiares de María en el que destacaba un infiltrado: Ariel Puchetta, de Ráfaga, quien mediante una actuación divertida como novio tóxico de María, interpretó Adiós y uno de sus clásicos, Mentirosa.
Pasamos de la cena a una cárcel -que nos recordamos a la aparición de la cantante en la serie de Netflix En el barro, a un cuarto bloque con el personaje que faltaba: JoJo. Ahí la noche se puso en modo antro y María, con una vestimenta de cuero ajustada, representó la sensualidad y la oscuridad que forman a ese alter ego.
En esa parte no hubo invitados reconocidos pero sí un gran despliegue escénico con un escorpión gigante andando por las pasarelas. Y no fue el único, porque también hubo un desfile marcado por la diversidad de género donde la artista revalidó su compromiso con distintas causas sociales.
El enorme escenario 360 en medio de la cancha fue clave para el desarrollo de la historia. No significó un verdadero problema no ver a la cantante en algunos momentos del recital por estar haciendo coreos de espaldas a algún sector. Se podía seguir cada detalle por las pantallas y cubos ubicados estratégicamente en el estadio.
Hubo decenas de bailarines, escenografías, fuegos artificiales, plataformas que se elevaban por cada punta del escenario y un sonido clarísimo y potente que llegaba a cualquier parte del Monumental, lugar indicado para este tipo de eventos musicales masivos a pesar de lo difícil que suele ser entrar y salir como espectador.