2025-12-02

A CORAZÓN ABIERTO

Cómo afrontó Marley la pregunta de Mirko acerca de su mamá

El conductor recordó una conversación decisiva con su hijo durante la pandemia, en la que una simple consigna escolar abrió paso a una charla muy seria

Marley compartió uno de los recuerdos más sensibles de su rol como padre: el instante en que Mirko, hoy de ocho años, tomó conciencia de que su hogar no se parecía al de muchos de sus compañeros. El conductor resumió aquel episodio con emoción y naturalidad, recordando cómo una simple consigna escolar desencadenó una conversación que marcó a ambos.

Todo ocurrió en plena pandemia, cuando las clases virtuales eran el puente entre alumnos y docentes. La maestra pidió a los chicos realizar una actividad junto a “mamá y papá”, y ese detalle despertó la duda inmediata del pequeño. Mirko lo miró y, con total inocencia, lanzó una pregunta directa y desarmante: “¿Y mamá?”. A partir de ese gesto, Marley decidió abrir una charla sincera y cercana.

El conductor contó que eligió explicarle con claridad que no todas las familias están formadas de la misma manera. “Ahí le dije ‘Hay chicos que tienen mamá y papá, otros tienen dos mamás, otros tienen dos papás. Y algunos tienen solamente una mamá y algunos tienen solamente un papá. Y vos me tenés a mí, que yo deseaba muchísimo, con mucho amor tenerte a vos’”, relató.
A partir de esa conversación, padre e hijo comenzaron un camino compartido para entender y celebrar la diversidad familiar. Marley recordó que ambos se apoyaron mucho en la lectura para acercarse a distintas realidades, y que ese hábito se convirtió rápidamente en parte esencial de su rutina diaria.

Durante varios meses, Mirko eligió todas las noches el mismo libro. Era la historia de un gato que recorría diferentes departamentos en los que vivían familias muy diversas: parejas del mismo sexo, abuelos cuidando a sus nietos, hogares con un solo adulto a cargo, familias adoptivas y muchas otras representaciones posibles. Ese material se volvió un recurso fundamental para acompañar el proceso del niño.

“Entonces, cuando llegábamos ahí me decía: ‘Mirá, como nosotros’. A él le gustaba que el gato visitara la opción de él. Y entonces, durante medio año todas las noches era el libro del gatito”, recordó Marley con ternura, destacando cómo ese relato le permitió a Mirko reconocerse y sentirse parte de un modelo familiar tan válido como cualquier otro.

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