2025-11-17

LA QUE PUEDE, PUEDE

Graciela Alfano bailó con un vestido sexy y mostró sin querer su ropa interior: “Se me subió”

La rubia se animó a bailar en plena calle y el video se volvió viral. Sin tapujos, celebró la naturalidad, recibió elogios por su carisma y reafirmó, a sus 72 años, que la autenticidad siempre gana.

Las imágenes no dejaban lugar a dudas y los comentarios no se hicieron esperar. Graciela Alfano bailó con un vestido de tajo extremo y mostró sin querer parte de su ropa interior: “Se me subió”. No fue un accidente calculado ni una pose forzada frente al espejo: sucedió bajo la luz implacable de la espontaneidad, esa que solo los auténticos logran convertir en anécdota sin rubor, en medio de las calles de Buenos Aires.

La actriz volvió a encender, una vez más, las redes sociales. ¿Qué es eso que logra enloquecer a miles cada vez que aparece en Instagram? ¿Será la mezcla única de humor, desenfado y sensualidad que lleva décadas cultivando como si se tratara de un arte mayor? El video, intenso e inmediato, la muestra bailando, girando, atreviéndose a un vestido de tajo bien abierto, mientras el público –invisible pero atento– aguarda el desenlace. Y el vestido, travieso, toma protagonismo: en pleno giro, la falda se sube más de la cuenta, dejando a la vista la ropa interior de la exvedette.

No hay ni un solo gesto de incomodidad. La cámara sigue, la coreografía no se detiene. Alfano, fiel a su historia, se ríe de sí misma. “¡Ooops, ¿Se subió la falda? ¿Y qué? Cuando la opinión ajena es solo un ruido sin sentido, aparece el amor y la pasión por la vida ¡A celebrar y brillar! El sol no pide permiso para brillar. Los amo y bendigo”, escribió en la descripción del reel que, como un ala encendida, voló recorriendo perfiles y grupos de WhatsApp.

En menos de lo que demora la canción, el posteo acumuló miles de reproducciones y comentarios que celebraban la energía positiva con la que afrontó el momento. No sorprende. “La mujer más bella de Argentina, por siempre”, la proclamó uno de sus seguidores con la nostalgia agitándose muy cerca de la admiración. Otro le devolvió la reflexión: “No hay que pedir permiso para brillar y ser libres de vivir la vida con plenitud... Vístete como quieras, vete al espejo y siéntete hermosísima y sal a vivir la vida, que de eso se trata, mientras uno no le haga mal a nadie tiene derecho a vivir la vida como quiere y puede”.

Temas de esta nota
Te puede interesar