Romance, misterio y fantasía
Si te gustan los viajes en el tiempo, esta serie coreana de Netflix te va a atrapar
Entre los contenidos coreanos que continúan conquistando a los espectadores de Netflix, Hotel del Luna se mantiene como una de las series más comentadas gracias a su original mezcla de fantasía, romance y una sensibilidad que atraviesa cada capítulo. Bajo la apariencia de un hotel lujoso y misterioso, la serie propone un mundo donde no se alojan viajeros comunes, sino almas que aún no lograron despedirse del plano terrenal.
En el corazón de esta historia se encuentra Jang Man-wol, interpretada por IU (Lee Ji-eun), una mujer obligada a administrar el hotel durante más de un milenio como consecuencia de los errores de su pasado. Fuerte y enigmática, su figura combina autoridad y una tristeza persistente que acompaña cada gesto. Es uno de esos personajes complejos que el drama coreano sabe construir: rotos, contradictorios y profundamente humanos pese al entorno sobrenatural.
La llegada de Goo Chan-sung, encarnado por Yeo Jin-goo, altera por completo esa rutina inmóvil. Gerente meticuloso y de perfil racional, nunca habría imaginado entrar en contacto con un universo gobernado por fantasmas. Su vínculo con Man-wol no solo cambia su mirada sobre la vida, sino que también impulsa a ella a enfrentarse a sus heridas y abrirse, aunque sea de forma tímida, a la idea de sanar y volver a sentir. En un género donde las emociones suelen ocupar el centro de la escena, Hotel del Luna sobresale por la profundidad con la que aborda esos sentimientos.
Cada episodio de la serie funciona como un pequeño relato independiente, donde distintos espíritus buscan resolver asuntos pendientes o cerrar historias que la vida dejó inconclusas. A través de ellos, la serie despliega una reflexión sutil pero poderosa sobre el perdón, la culpa y la importancia de soltar. La estética acompaña ese clima: escenarios nocturnos, luces cálidas y vestuarios detallados que refuerzan el tono poético de la trama.
A diferencia de otros dramas que se apoyan en la comedia o en conflictos urbanos, esta producción apuesta por una narrativa casi onírica. Todo, desde la música hasta los silencios, parece diseñado para envolver al espectador en una atmósfera de ensueño. IU brilla con una interpretación llena de matices y contradicciones, mientras que Yeo Jin-goo aporta una frescura que equilibra la intensidad emocional de su compañera.
Hotel del Luna no es solo un relato de fantasmas: es una historia sobre segundas oportunidades, amores que desafían el tiempo y el deseo universal de encontrar luz, incluso en los momentos más oscuros. Disponible en Netflix, la serie confirma por qué los dramas coreanos se han ganado un lugar privilegiado entre el público global: detrás de lo sobrenatural, siempre aparece algo profundamente real y humano.