TRATA Y FRONTERA
Desarticulan red de turismo sexual en Corrientes que captaba mujeres jóvenes para explotación
Una investigación de la Policía Federal Argentina permitió desarticular una red de turismo sexual que operaba entre la ciudad de Corrientes y la localidad de Paso de la Patria, donde las víctimas eran ofrecidas a turistas brasileños. Se trata de un circuito de explotación que evidencia cómo la trata de personas atraviesa las fronteras con mecanismos de captación cada vez más sofisticados y normalizados bajo la apariencia de empleos o servicios estéticos.
De acuerdo con los primeros informes, la organización, con vínculos directos en Brasil, utilizaba un centro de estética y una casa de tatuajes como espacios de captación. Allí se acercaban mujeres jóvenes, en su mayoría de entre 18 y 23 años, atraídas por propuestas de trabajo o mejoras económicas. Sin embargo, el verdadero objetivo era incorporarlas a un sistema de explotación sexual en alojamientos privados alquilados para clientes extranjeros.
Una de las víctimas fue rescatada el último fin de semana en Paso de la Patria, luego de que agentes federales siguieran un vehículo desde la ruta 12 hasta una vivienda donde iba a ser entregada para “prestar servicios sexuales”. En el operativo se detuvo a dos personas, mientras que la joven, de unos 20 años, recibió asistencia psicológica y acompañamiento especializado.
Red transfronteriza y complicidades locales
La investigación derivó en siete allanamientos en la capital correntina, donde se detectó que el principal punto de operación era un salón de estética administrado por una oficial del Servicio Penitenciario Provincial, señalada como posible cabecilla de la organización. En el lugar, la Policía Federal habría encontrado registros fotográficos y datos de al menos 80 mujeres.
Según fuentes de la investigación, los proxenetas ofrecían a los clientes brasileños encuentros con las víctimas por sumas que triplicaban lo que ellas recibían. Las transacciones se organizaban para coincidir con el turismo de pesca, una actividad frecuente en Paso de la Patria, donde el flujo constante de visitantes extranjeros facilita la demanda de explotación sexual.
Trata y desigualdad en la frontera
Desde una mirada de género, el caso expone cómo las redes de trata se aprovechan de la vulnerabilidad económica, la falta de oportunidades laborales y la naturalización de la violencia sexual. Las víctimas no son “consentidoras”, sino mujeres captadas y manipuladas en contextos de desigualdad que las dejan expuestas a circuitos de explotación sostenidos por la demanda y la complicidad social.
La zona fronteriza, históricamente permeable al contrabando y al tráfico de personas, suma un nuevo frente de preocupación: la explotación sexual vinculada al turismo extranjero. La actuación de una agente penitenciaria en la estructura delictiva refuerza la necesidad de controles institucionales y políticas de prevención con enfoque de derechos humanos.
El caso continúa en investigación bajo la carátula de trata de personas con fines de explotación sexual, a cargo de la justicia federal correntina, mientras organismos especializados articulan la asistencia integral a las víctimas.