INDUSTRIA EN JAQUE
Panaderías al borde del colapso por el abandono del Estado Nacional
El sector panadero atraviesa una crisis sin precedentes en la Argentina. En los últimos dos años cerraron 1.750 panaderías en todo el país, con la pérdida de más de 11.000 puestos de trabajo. A ello se suma una caída del consumo que supera el 55%, y que en la pastelería y sandwichería alcanza el 80%.
Desde la Federación de Panaderos advierten que el panorama es “devastador” y que las políticas económicas del Gobierno nacional están acelerando el derrumbe. “Nos dijeron claramente que no iban a intervenir en el mercado, que no habría subsidios ni ningún tipo de ayuda. Que el mercado se regule solo, como pueda”, relató Martín Pinto, secretario de la Cámara de Industriales Panaderos y presidente de la Federación de Panaderos de Merlo a La Otra Mirada de FM Espacios 92.5.
Según explicó, los costos de producción aumentaron más de un 3.000%, mientras las importaciones de productos terminados ingresan al país con valores imposibles de igualar. “¿Cómo competimos si traen pan de Brasil al 50% de lo que nos cuesta producirlo acá? Al mercado interno lo están destruyendo”, advirtió.
La eliminación de subsidios a la energía, al gas y al transporte encareció drásticamente la operatoria de las panaderías, que deben afrontar facturas impagables en un contexto donde cada vez más familias compran pan por unidad y los jubilados dejan de consumirlo para priorizar medicamentos.
“El Estado desapareció, y si aumentamos los precios nos fundimos, pero si no los aumentamos también. Es cuestión de tiempo”, resumió Pinto, en una frase que refleja el desamparo de miles de pequeños industriales.
Mientras tanto, el sector intenta visibilizar la crisis con “panazos” solidarios, como el que realizaron en Buenos Aires, donde repartieron más de 4.000 kilos de pan en poco más de una hora. El hecho dejó en evidencia la magnitud del problema y la dificultad de muchas familias para acceder a un alimento básico.