González: “Qué tristeza que tengan que ir a buscar gente de afuera para hacer campaña”
El ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo de la provincia, Jorge Abel González, defendió la mirada integral del Gobierno formoseño sobre las problemáticas sociales, en especial las vinculadas al consumo problemático de sustancias, y cuestionó el modelo político y económico del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei, al que acusó de “destruir el aparato productivo” y “entregar el país”. Además, se refirió a la visita de Martín Menem en Formosa para apoyar al candidato a diputado nacional de La Libertad Avanza.
Durante el programa La otra mirada por FM Espacios 92.5 consultado sobre la visita a Formosa del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación en representación del oficialismo nacional, González fue tajante al asegurar que "da tristeza de que haya formoseños que tengan que ir a buscar que venga gente de afuera para hablar. A nosotros no se nos ocurre traer ningún dirigente del peronismo nacional a hacer campaña. Al contrario, nos piden que vayamos a ayudarlos por los resultados y ven las acciones que realizamos”.
El Ministro cuestionó las declaraciones de dirigentes opositores sobre la "maravillosa recepción" que supuestamente tienen. "No se condice mucho con la realidad que uno percibe y palpa".
“No tenés que andar muy bien para traer a Martín Menem, con las coimas presuntamente vinculadas a la compra de remedios en la ANDIS y las sospechas sobre su familia", lanzó sobre un intento desesperado de oxigenar la campaña sin rumbo de La Libertad Avanza.
Un protocolo para intervenir
En una acción articulada que involucra a las áreas de Seguridad, Educación y Salud, el Gobierno de la provincia presentó este viernes el "Protocolo de intervención común ante situaciones de consumo problemático en los establecimientos educativos", un instrumento diseñado para establecer una guía de actuación clara y coordinada ante la detección de estupefacientes o casos de consumo en las escuelas de todo el territorio.
El Dr. Jorge González, ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo, detalló los alcances del protocolo y destacó el "abordaje integral" de una problemática que reconoció como un "fenómeno mundial" cada vez más presente en las sociedades actuales.
"Tenemos claro que el abordaje de este tipo de cuestiones debe ser integral, y no lo podemos asumir por porciones ficticias de la realidad porque nos afecta y nos engloba a todos", afirmó el ministro. "Para eso tenemos el IAPA (Instituto de Investigación, Asistencia y Prevención de las Adicciones) y el Ministerio de Desarrollo Humano trabajando fuertemente en la prevención, pero también debemos atender el fenómeno desde la oferta, que es quienes venden muerte con estas sustancias, y ahí es donde se necesita la intervención coordinada del Estado".
El nuevo protocolo, elaborado con la participación de todos los organismos competentes, establece "la manera en que debemos actuar para intervenir en una situación así sin generar mayores inconvenientes y protegiendo siempre a los menores de edad", explicó González. Y añadió: "Debemos ser claros: cuando hay menores de edad involucrados, la intervención de la Justicia de menores es inevitable y crucial para la investigación. La escuela tiene que ser el canal y debemos actuar con la celeridad y la prudencia que el caso requiere".
La implementación del protocolo no se limitará a la entrega del documento. El Ministro de Gobierno informó que ahora se iniciará una "etapa de capacitación de los capacitadores" a cargo del Instituto Pedagógico Provincial "Justicia Social" (IPP). "El IPP tomará el protocolo y lo traducirá en guías pedagógicas. A partir de allí, con la intervención de todos los organismos —mencionando a delegados zonales y equipos técnicos—, este proceso llegará a cada uno de los más de mil establecimientos escolares de toda la provincia", detalló.
González calificó al ámbito educativo como un "actor fundamental y el gran organizador social" para la "transmisión de conocimientos y buenas prácticas, pero también como un receptor de las situaciones sociales", reconociendo que la escuela funciona como una "caja de resonancia" de lo que ocurre en las familias. "Y debemos proteger a lo más importante que tenemos: nuestros niños, niñas y adolescentes".