CRISIS
El sector de la construcción perdió más de 65 mil empleos y el NEA es la región más golpeada
La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) y la Fundación Mediterránea alertaron sobre el colapso del sector en el país, con una caída del 15,5% en el empleo registrado desde noviembre de 2023 y una situación crítica en el norte argentino. Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa encabezan las cifras más preocupantes, con desplomes que superan el 50% del empleo formal en algunos casos.
De acuerdo a CAMARCO, desde diciembre de 2023 se han perdido 65.382 puestos de trabajo formales, lo que representa una contracción acumulada del 15,5%, fruto de una "paralización extendida de obras públicas, incumplimientos en los pagos estatales y una retracción de la inversión privada", según un comunicado que difundió hace unas semanas. Para la entidad, la mayoría de las provincias enfrentan la suspensión de proyectos claves como viviendas, hospitales y escuelas, especialmente en el norte y centro del país, en donde la inversión pública es determinante.
“Más de 4.000 pequeñas y medianas empresas se encuentran hoy en riesgo financiero, sin acceso a crédito y con demoras en los pagos que superan los 90 días”, advirtió la cámara. Esa falta de liquidez, sostuvo, impide afrontar sueldos, cargas sociales y compromisos fiscales, afectando también a proveedores y subcontratistas.
El Norte, entre las provincias más afectadas
La crisis no impacta de igual forma en todo el país. Santa Cruz (-67%) y La Rioja (-66,7%) lideran las caídas del empleo formal en el rubro, mientras que Mendoza es la única provincia que mostró un leve crecimiento (+1,7%).
En tanto, el Noreste Argentino (NEA) enfrenta una de las situaciones más delicadas: en los últimos dos años, el empleo en la construcción cayó más del 40%, según la Fundación Mediterránea.
El informe de la entidad detalla que entre enero y mayo de 2025 se registraron:
- 5.113 empleos en Misiones (-46,2% respecto a 2023), 5.066 en Corrientes (-20,5%), 4.222 en Chaco (-52,3%), y 2.929 en Formosa (-56,3%).
Para la Fundación, el desplome responde a la suspensión de la inversión estatal en infraestructura y a la ausencia de financiamiento privado a largo plazo. “Estas caídas son profundas y requieren del retorno de la obra pública, aunque bajo esquemas de financiamiento más eficientes”, planteó.
Tanto CAMARCO como la Fundación Mediterránea coincidieron en la necesidad de una acción urgente del Gobierno nacional para evitar un colapso mayor del sector. Propusieron recomponer la cadena de pagos, reducir las cargas fiscales y abrir líneas de crédito accesibles que permitan sostener la actividad y evitar más despidos.
“Sin una respuesta inmediata, el margen de resistencia de las empresas está agotado. La crisis demanda una decisión política y económica clara para evitar consecuencias sociales de gran magnitud”, concluyó la Cámara.