SUFRE EL BOLSILLO
Septiembre llega con aumentos en gas, agua, alquileres y combustible
Septiembre comienza con una nueva ola de aumentos que complica aún más el panorama económico de los consumidores argentinos. Servicios esenciales como el gas, el agua, los combustibles y los alquileres sufrirán ajustes que impactarán de lleno en el bolsillo. Estos incrementos responden a decisiones del Gobierno en el marco de su estrategia para reducir el gasto público y avanzar en el sinceramiento de tarifas, aunque también generan preocupación por su efecto en el costo de vida.
Entre los aumentos más significativos se destaca el del gas. De acuerdo con lo dispuesto por el Ministerio de Economía, el precio en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) sufrirá una suba del 6,8%. Esta medida forma parte del proceso de reestructuración de subsidios y será el paso previo a la publicación de los nuevos cuadros tarifarios. Las tarifas se actualizarán considerando múltiples variables, como el nivel de ingresos de los usuarios, la inclusión en el régimen de zona fría y el consumo tanto residencial como industrial y comercial. En total, se estima que más de 3.000 combinaciones tarifarias distintas impactarán en los hogares de todo el país.
Otros aumentos
El servicio de agua también tendrá una actualización en su tarifa. La empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) aplicará aumentos mensuales mediante el denominado coeficiente K, un mecanismo de ajuste automático. Para agosto, el incremento fue del 1% sobre el valor de la boleta, y se espera que esta modalidad continúe en septiembre. La medida impactará en millones de usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires, que ya vienen enfrentando subas acumuladas en lo que va del año.
En el caso de los alquileres, los contratos que aún se encuentran bajo la vigencia de la Ley de Alquileres de 2020 tendrán una actualización automática en septiembre. De acuerdo con el Índice de Contrato de Locación (ICL) que publica el Banco Central, el aumento será del 50,3% en comparación con el valor de agosto. Este ajuste anual, determinado por la evolución combinada de la inflación y los salarios, impactará directamente en los inquilinos cuyos contratos se renueven este mes, representando un incremento considerable en el costo de vida.
Por último, septiembre podría traer novedades clave en el precio de los combustibles. Aunque el Gobierno aún no confirmó oficialmente la medida, todo indica que se evalúa aplicar una actualización en los impuestos a los combustibles líquidos, que vienen siendo postergados durante todo 2024 y el primer trimestre de 2025. De concretarse, las naftas y el gasoil podrían aumentar más de un 15%, generando una nueva presión inflacionaria en un contexto económico ya tensionado. No obstante, también se baraja la posibilidad de una prórroga, con el objetivo de contener el alza general de precios en los meses previos al cierre del año.