CULTURA MUNICIPAL
El tango crece en Formosa con clases abiertas y gratuitas
En Formosa, el tango vive un renacer bajo la guía de Roberto Domínguez, un apasionado del baile que, con su vasto conocimiento y años de experiencia, ha logrado conquistar a los formoseños con el abrazo del 2x4. Profesor del Taller Cultural Municipal de Tango, Domínguez es clave en la expansión de este baile popular, promoviendo su práctica en la ciudad y más allá, con clases que han ganado popularidad tanto entre hombres como mujeres.
“Es un sentimiento que se baila, y cuando la gente se encuentra con el tango, ya no lo puede soltar”, afirmó en FM Espacios, y destacó la conexión emocional que se establece con este arte. En su visión, el tango no es solo una coreografía, sino una experiencia compartida en pareja que refleja una unión perfecta entre los movimientos de ambos bailarines.
Actualmente, la academia de tango ha expandido sus horizontes, llevando clases al Circuito 5, un espacio que se sumó a la oferta educativa del Salón 2 de Cultura en el barrio San Francisco. Este esfuerzo responde a una creciente demanda por parte de los vecinos, especialmente en áreas donde el tango está cobrando fuerza.
Por ello, Domínguez explica que, al principio, las mujeres fueron las primeras en acercarse al tango, pero con el tiempo, los hombres también han comenzado a involucrarse, aunque aún persisten ciertas resistencias culturales.
A lo largo de la entrevista, Domínguez reflexionó sobre la evolución del rol del hombre y la mujer en el tango. “Lo que antes se veía como un baile de varones, ahora ya no tiene esa carga emocional”, señala, aludiendo a la transformación en la percepción del tango como una actividad exclusivamente masculina. “Hoy se habla de roles, no de géneros”, agrega, subrayando que el tango ha roto con esos estigmas y se ha abierto a todas las personas sin distinción.
Domínguez, quien proviene de una familia tanguera, recuerda que su amor por el tango nació en su niñez, al observar a sus abuelos y padres bailar. “Vengo de una cuna de tango, mis abuelos ya bailaban tango”, dice con nostalgia. Esta tradición familiar fue clave en su carrera, que lo llevó a no solo enseñar tango, sino también a competir en el ámbito nacional e internacional, junto a su esposa, con quien comparte la pasión por este baile.
El profesor resalta que las clases son totalmente libres y gratuitas, y explica cómo los interesados pueden inscribirse fácilmente a través de las redes sociales, donde se publican los horarios y lugares de las clases. Además, Domínguez introdujo nuevas modalidades para mejorar la técnica de los estudiantes, como las prácticas guiadas en el Salón del Barrio San Francisco, diseñadas para aquellos que ya tienen experiencia y desean perfeccionar su baile.
Con una creciente comunidad de estudiantes y una oferta cada vez más amplia, el tango en la ciudad continúa sumando adeptos. La presencia de Domínguez como referente ha sido crucial para consolidar el tango como una de las actividades culturales más vibrantes de la ciudad. Sin lugar a dudas, el 2x4 sigue marcando el paso, y en Formosa, parece que la pasión por el tango no hace más que crecer.