GOLPE AL BOLSILLO
El Gobierno Nacional elimina los precios máximos de las garrafas y anticipan aumentos
El mercado de Gas Natural Licuado de Petróleo (GLP) en Argentina experimentará cambios sustanciales tras la decisión del Gobierno de eliminar los precios máximos para las garrafas. La medida, oficializada este viernes a través de la Resolución 15/2025 de la Secretaría de Energía, establece que los precios internos se alinearán con los valores internacionales, lo que podría generar incrementos acumulados de hasta un 60% en los próximos dos meses.
Los precios de las garrafas de 10, 12 y 15 kilogramos ahora tendrán valores de referencia que serán publicados en el sitio web del Ministerio de Economía, aunque sin carácter obligatorio. Eso sí, los precios no podrán superar el precio de paridad de exportación (PPE), que está atado a los valores internacionales.
Con esta resolución, publicada en el Boletín Oficial y firmada por la secretaria de Energía, María Tettamanti, se busca desregular el sector, fomentando la competencia entre los actores del mercado y eliminando las barreras que, según el Gobierno, impedían un acceso más equitativo al combustible en todas las regiones del país.
La decisión no pasó desapercibida en la industria, donde ya se anticipan aumentos para los consumidores. En diciembre, el precio de referencia para las garrafas de 10 kilogramos pasó de $8.500 a $11.500, y ahora se estima que podría llegar a entre $14.000 y $16.000 en el corto plazo. Esto implicaría un salto acumulado de al menos 60% en tan solo dos meses, aunque algunos especialistas proyectan incrementos más moderados, de alrededor del 10%.
A pesar de la desregulación, el Programa Hogar, que subsidia a los sectores vulnerables sin acceso a la red de gas natural, seguirá vigente. Este programa busca mitigar el impacto de los aumentos para las familias más afectadas, aunque los precios elevados del GLP representan un desafío importante para quienes dependen de este combustible para cocinar o calefaccionar sus hogares.
Desde el Gobierno destacaron que esta medida busca establecer “reglas claras” en el mercado del GLP, con precios definidos por la oferta y la demanda. El objetivo, según señalaron en un comunicado oficial, es incentivar mejoras en la competencia y eliminar restricciones que afectaban la distribución del combustible en todo el país.
No obstante, los consumidores enfrentan un panorama incierto, ya que el impacto de esta desregulación podría variar considerablemente según la región y las dinámicas del mercado. Mientras tanto, el precio de las garrafas se convierte en una nueva variable a monitorear en el contexto de una economía marcada por la inflación.